Ciudad de México—El Servicio de Administración Tributaria (SAT) ordenó una quinta prórroga para la entrada en vigor de la Manifestación de Valor Electrónica (MVE) para importadores.
Esta vez determinó que la aplicación obligatoria sea escalonada de tal forma que comenzará en noviembre de 2026 y se extenderá hasta el 15 de enero de 2027.
La MVE permite al importador integrar y transmitir electrónicamente la información con la que sustenta el valor en aduana de las mercancías, un dato relevante para determinar las contribuciones asociadas.
Para cumplir con el trámite, las empresas deben ajustar procesos y sistemas para que la información transmitida sea consistente con sus documentos comerciales y aduaneros.
De acuerdo con la Tercera Resolución de Modificaciones a las Reglas Generales de Comercio Exterior (RGCE) para 2026, el fisco planteó dejar atrás una fecha única de entrada en vigor y establecer un calendario gradual, en función del régimen aduanero.
Hasta el 31 de octubre de 2026, los importadores podrán continuar bajo el esquema previsto en las RGCE para 2025, y después comenzará la aplicación escalonada.
La MVE será obligatoria a partir del 1 de noviembre para mercancías destinadas a elaboración, transformación o reparación en recinto fiscalizado; el 15 de noviembre para recinto fiscalizado estratégico; el 1 de diciembre para tránsito; el 15 de diciembre para depósito fiscal; el 1 de enero de 2027 para importación temporal; y el 15 de enero para importación definitiva.
La nueva ampliación ocurre después de cuatro prórrogas previas.
Aunque la herramienta electrónica está disponible desde agosto de 2025, su obligatoriedad ha sido pospuesta sucesivamente desde finales de ese año.
Especialistas del sector atribuyen las extensiones a las dificultades que enfrentan las empresas para adaptar sus sistemas.
“Las empresas no están listas para esto”, señaló José Ambe, CEO de Logística de México (LDM).
Explicó que muchas compañías todavía no cuentan con la sofisticación tecnológica necesaria para procesar la información electrónica en el formato requerido.
El problema, agregó el especialista, no se limita a transmitir un archivo, sino que las empresas deben integrar información comercial, financiera, contractual y logística para sustentar el valor de las mercancías que importan.
Otro de los obstáculos es la falta de una ruta formal de acompañamiento.
“No hay un ‘roadmap’ claro de apoyo formal que le dé a las empresas una red de proveedores y soluciones para implementar los requisitos”, señaló.
A su juicio, el objetivo de digitalizar el proceso es positivo, pero requiere acompañamiento de la autoridad.
“El fin es bueno, si el Gobierno se compromete y guía a las empresas se podrá lograr”.