Ciudad de México.- La pérdida del grado de inversión es el riesgo macroeconómico más importante que enfrenta el País, una amenaza que se está agravando por Pemex y el bajo crecimiento económico, advirtió Mariana Campos, directora general de México Evalúa.
"Sé que siempre Pemex es el tema incómodo pero no quiero dejar de tocarlo porque es muy importante para las finanzas públicas; considero que la pérdida de grado de inversión es el riesgo más importante macroeconómico que hay en México el día de hoy. Un factor es este tema del T-MEC pero el otro factor es Pemex.
"Creo que uno de los aspectos que me parecen un despropósito en el Paquete Económico es que tengamos una propuesta para disminuir ingresos petroleros, cuando en este momento México no puede sacrificar ingresos públicos y esto tiene que ver con que las autoridades han decidido disminuir la proporción de barriles de petróleo que se exportan", indicó la economista en el Foro "México en la Visión de Las Economistas. Ver para crecer".
La CEO de uno de los think tanks de referencia en México explicó que el riesgo de perder el grado de inversión está muy relacionado con la condición de tener ingresos públicos estancados.
"Desde 2008 hemos visto ingresos en 22 por ciento del PIB, quizás después acariciamos el 23 por ciento del PIB pero han sido 12 años de estancamiento de ingresos en relación al PIB", comentó en el panel "Crecimiento, inversión, comercio y contexto macroeconómico".
Lo anterior, abundó, va en línea con el hecho de que en 2023 aún se exportaba más del 60 por ciento de la producción de petróleo, y la propuesta para 2027 es exportar solamente el 24 por ciento.
"Este sacrificio que hay debilita a Pemex porque la exportación es la actividad más rentable en el escenario más conservador, considerando la productividad, los costos de refinación de Deer Park.
"La exportación genera alrededor de 40 dólares de utilidad, mientras la refinación con esos datos que no necesariamente podemos aplicar a las refinerías de México; la refinación estaría generando una utilidad de 20 dólares, entonces hay un desperdicio de 20 dólares por barril y eso yo creo que no nos podemos dar el lujo de hacerlo", indicó la analista.
La directora general de México Evalúa enmarcó que la situación actual de las finanzas públicas son consistentes con los años acumulados de bajísimo crecimiento económico, los bajos niveles de inversión y eso, de entrada, ya pinta un marco retador para la fiscalidad.
"Eso sin duda ha retado las finanzas públicas; también han habido otros aspectos como algunos años con tasas de interés bastante altas que generaron un costo fiscal importante, también en el lado de los ingresos hubo un cambio.
"O sea, dentro de que este escenario económico fue muy retador, hubo un cambio en la composición de los ingresos porque se tomaron decisiones de política pública para sacrificar ingresos petroleros, lo cual en el momento en donde atravesamos una situación económica complicada, pues eso no ayuda", expuso.
"Las finanzas públicas han venido asimilando todos estos retos económicos en la inversión, cambio en la composición de los ingresos, tasas de interés más altas durante varios años y llegamos a un punto en donde el principal riesgo macroeconómico que tenemos en México es el posible riesgo de perder el grado de inversión y esto tiene que ver con que hemos estado muy estancados en la parte de los ingresos en relación al PIB", recalcó.
Todos estos años de "rudeza fiscal" orillan a pensar en qué oportunidades se tienen hacia delante para mejorar el sistema fiscal y lograr una economía mucho más productiva, añadió.
"Creo que el sistema fiscal mexicano tendría que contribuir a mejorar, a fortalecer, aumentar la productividad en México y esto nos llevaría a pensar qué impuestos tenemos el día de hoy, cómo nos afecta la productividad de estos impuestos y cómo más bien transitamos hacia impuestos que sean mucho más amigables para esta productividad", cuestionó.