Nueva York, Estados Unidos.- Hackers empleando inteligencia artificial comenzaron a robarle a Colin Parsons a las 23:00 horas de un viernes reciente.

A la mañana siguiente, el fundador de una startup despertó y encontró unos 50 correos electrónicos; cada uno notificándole de un cargo adicional por el uso de servicios de Anthropic y OpenAI. El total ascendía a 449 dólares.

Parsons es sólo una de las víctimas más recientes de una oleada de ataques impulsados por inteligencia artificial que ha inundado internet en las últimas semanas, al tiempo que los hackers recurren cada vez más a agentes y herramientas de hackeo por IA que hacen a las intrusiones más rápidas y difíciles de rastrear que nunca.

"Hemos estado viendo una explosión de estos adversarios agénticos", dijo Adam Meyers, vicepresidente senior de la firma de ciberseguridad CrowdStrike. "Hemos visto tanto a atacantes sofisticados como a otros mucho menos experimentados empleando esto".

El marcado incremento en los hackeos es parte de una aceleración vertiginosa impulsada por la IA de las amenazas a la ciberseguridad que se extiende por todo el mundo. A medida que las nuevas herramientas agilizan el trabajo de los hackers, los equipos de defensa cibernética se apresuran a la par por corregir la creciente cantidad de vulnerabilidades de seguridad descubiertas por la IA, antes de que los ciberdelincuentes puedan explotarlas.

El miércoles, diversas organizaciones se apresuraron a aplicar parches para corregir vulnerabilidades recién descubiertas que podrían permitir tomar el control de hasta el 70% de los sitios web a nivel mundial. Los hackers están intentando activamente infiltrar los sitios web aprovechando estas fallas, dice Amazon.com.

La Agencia de Seguridad Nacional (NSA) y el FBI han indicado a las empresas que no pudieron aplicar los parches de inmediato que sencillamente deshabiliten sus sitios web. Eso precisamente hicieron sitios gubernamentales en países como Canadá, Bélgica, Francia y los Países Bajos. Por su parte, el foro de discusión 4chan suspendió la publicación de comentarios en su plataforma antes de la aplicación de los parches.

El ritmo y el volumen de los ataques impulsados por IA están empezando a rebasar a las empresas especializadas en responder a incidentes cibernéticos. Algunos expertos se están refiriendo al mes como "octubre negro", y muchos en el campo predicen más en el futuro.

"Anticipamos que en las próximas semanas y meses habrá un número masivo de revelaciones sobre brechas de seguridad", afirmó Steven Adair, presidente de Volexity, una firma de ciberseguridad.

Los expertos en respuesta a incidentes, como Adair, dicen que herramientas de inteligencia artificial (IA) están siendo utilizadas tanto por hackers de estados-naciones de China y Rusia, como por delincuentes que buscan robar datos e instalar programas maliciosos de ransomware.

Una de las herramientas que emplean es Artex, un programa de hackeo de código abierto y origen chino que utiliza inteligencia artificial para automatizar el proceso de vulnerar una red computacional.

Esta semana, Microsoft dijo que "actores de amenazas de diversas regiones geográficas" están utilizando Artex para acelerar sus ataques contra cientos de empresas. A principios de este mes, un ciberataque empleó Artex para sustraer datos de aproximadamente 68 mil personas de bancos sudcoreanos.

Los ciberdelincuentes utilizan la IA para realizar labores de reconocimiento, analizar grandes volúmenes de datos robados e incluso desarrollar rápidamente código de explotación destinado a vulnerar redes, dijo Sherri Davidoff, fundadora de la consultora de seguridad LMG Security.

Cada tres meses, Davidoff trabaja con NetDiligence, una empresa especializada en servicios relacionados con filtración de datos, para encuestar a otros profesionales del sector sobre las técnicas que observan en ciberataques reales. Hace un año, prácticamente ninguno de ellos detectaba indicios del uso de IA. Durante el último trimestre, esta práctica se ha vuelto habitual, señaló Davidoff.

A principios de este año, investigadores en la firma de ciberseguridad Sophos lograron acceder a los sistemas utilizados por un grupo de ransomware de habla rusa autodenominado Aurora y pudieron observar cosas a medida que el grupo evolucionaba y se volvía crecientemente dependiente de la IA.

Inicialmente, los hackers empleaban la IA para crear herramientas e infraestructura necesarias para alojar sus ataques de ransomware. Para finales de año, la estaban utilizando para hurgar en las redes corporativas que habían infiltrado, buscando vías para acceder a otras cuentas.

El grupo de ransomware ruso también cambió en el transcurso del año de utilizar modelos propietarios como los de Anthropic a emplear modelos nuevos de código abierto, como los modelos Kimi, desarrollados por Moonshot AI, indicó Colin Cowie, gerente de inteligencia de amenazas en Sophos.

"El ritmo al que operan es más rápido que el de un ser humano promedio", añadió Cowie.

Los hackers accedieron a los modelos de IA mediante una licencia de 200 dólares al mes del servicio de programación asistida por IA llamado Cursor, dijo Cowie.

No está claro qué herramientas específicas utilizaron los hackers que atacaron a Colin Parsons, pero buscaban credenciales en línea que pudieran emplearse para obtener servicios de IA.

Las compras no autorizadas de Parsons se realizaron utilizando credenciales que él tenía almacenadas en una plataforma de programación asistida por IA llamada OpenCode. A partir del 16 de octubre, OpenCode sufrió un ciberataque "incesante" potenciado por IA, comentó Dax Raas, cofundador de la empresa, en X. Más tarde añadió, "Maldita sea, básicamente necesitamos agentes trabajando las 24 horas del día, los 7 días de la semana, porque eso es lo que ellos tienen".

Cuando Parsons abrió su aplicación de mensajería Discord y accedió al canal de atención al cliente de OpenCode, no estaba lleno de consultas de soporte, sino de mensajes sin sentido, como "Ey" o "Borra telegram". Un mensaje nuevo aparecía cada dos segundos. Cuando Parsons publicó un mensaje sobre los cargos fraudulentos, este quedó rápidamente sepultado por la avalancha de mensajes sin sentido.

Tagueó a OpenCode en una publicación en X, preguntando, "¿Han sido hackeados?".

Poco después, otros usuarios de OpenCode indicaron que también habían sido víctimas.

"Sí -lo mismo- mil 700 dólares", escribió uno.

"A mí también", señaló otro.

- Escribe a Robert McMillan a [email protected]

Traducida del inglés por Grupo Reforma