El proyecto de gas natural licuado Amigo GNL, frente a Guaymas, Sonora, enfrenta cuestionamientos legales y administrativos debido a contradicciones entre las fechas de su autorización ambiental, un juicio de amparo en curso y declaraciones de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), señaló la organización Nuestro Futuro AC.
En marzo de 2026, la asociación civil promovió un juicio de amparo contra el procedimiento de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) del proyecto, luego de que hubo más de 4 mil 800 observaciones a la misma en la consulta pública.
Posteriormente, el 20 de mayo, la ASEA informó ante un juez federal que no existía permiso ambiental alguno otorgado al proyecto y una semana después se concedió una suspensión definitiva que frenaba la emisión de nuevas autorizaciones, dijo Nuestro Futuro en un comunicado.
No obstante, añadió, a finales de agosto la coalición ¿Ballenas o Gas? detectó que la empresa notificó al Departamento de Energía de Estados Unidos, cuando solicitó una prórroga de exportación, que contaba con una autorización ambiental de la ASEA, emitida el 13 de abril de 2026.
Esta divergencia temporal abrió interrogantes sobre la fecha real de emisión del documento, su validez jurídica y la veracidad de la información presentada ante las autoridades judiciales, aseguró la asociación.
En cualquiera de los escenarios existe una contradicción documental que amerita escrutinio y que no puede simplemente darse por resuelta.
"Las inconsistencias son suficientemente relevantes para plantear la posibilidad de que exista ocultamiento, alteración o manejo irregular de información.
"Si hubo un error, deberá quedar acreditado documentalmente y esto tendría serias responsabilidades administrativas y hasta penales; si la autorización existía, tendrá que verificarse cuándo y cómo fue emitida; y si la revisión judicial determina que hubo alguna irregularidad en su fecha, emisión o manejo, deberán establecerse las responsabilidades correspondientes", agregó.
Amigo GNL contempla una terminal terrestre y marítima para recibir gas de Estados Unidos, licuarlo y exportar más de 5.1 millones de toneladas anuales hacia mercados asiáticos, lo que implicaría el tránsito de hasta 175 buques metaneros al año por el Golfo de California, consideró.
Organizaciones civiles señalan que la operación compromete a una región que concentra 39 por ciento de los mamíferos marinos a nivel mundial y 80 por ciento de los registrados en el País, además de cinco de las siete especies de tortugas marinas.