Ciudad de México.- Tras repasar en su propio documental el éxito que consiguió al convertirse en una figura televisiva (amada por la gente y respetada por criminales, perseguida por políticos y autoridades), Laura Bozzo saca dos conclusiones: valió la pena, pero nunca se amó.
En entrevista, la conductora se describe como una mujer autodestructiva, que odia las vacaciones porque siempre quiere trabajar y, también, como una persona tan empática que considera al dolor ajeno como el suyo propio.
Han sido esas características las que llevaron a la peruana a entregar demasiado de sí misma.
"El dolor lo he mostrado muchas veces con agresividad, con ser una fiera. Esa fiera estaba llorando y estaba tan triste que se puso esa máscara porque yo quería empoderar, ¿cómo me iba a mostrar débil?".
Laura Bozzo, conductora
Durante el filme Laura Bozzo, que llega a ViX este jueves, la presentadora de 74 años deja ver que pudo tener una vida fácil pues es de familia acomodada, pero la exposición mediática la llevó a creer que incluso estaría mejor muerta.
"Yo he sido una persona que ha vivido con depresión, que ha vivido con ansiedad, que ha vivido con ataques de pánico, con todo tipo de problemas mentales, Síndrome de Peter Pan, soy una irresponsable... Y acá estoy, yo me alimenté de mi desgracia.
"Porque todo lo que era malo para mí, yo lo convertí en bueno. Me nutrí de todas las cicatrices que tengo en el pecho de guerras ganadas, y esas condecoraciones han hecho de Laura una persona invencible. No han podido conmigo ni presidentes", expresó Bozzo.
El director, Luis Ara, tuvo distintas entrevistas con la titular de programas de talk show y con sus personas más cercanas, como su hija Alejandra de la Fuente; también participan amigos y su ex novio, el músico argentino Cristian Zuárez.
Bozzo considera que su personalidad ha sido una careta para esconder el miedo y heridas que carga, pero en la etapa actual de su vida consideraba necesario mostrarse de manera muy honesta.
"¿Por qué cuento todo? ¡Porque a la gente le debo todo lo que soy! Mi obligación es abrirme y decirles que sí se puede, que uno puede reinventarse, que uno puede pasar por las peores desgracias del universo, como las he pasado yo, y volver a empezar. Y que nada, nada vale la pena para sacrificar tu vida", consideró.
En particular quiere conectar con los jóvenes para inspirarlos a que no vean como refugio al alcohol y las drogas.
Busca conectar con las nuevas generaciones siempre mostrándose auténtica, a pesar de que ello a veces se traduzca en memes.
"Quiero ser la reina de los memes, me encanta que me digan 'momia'. Amo estar presente en la vida de los jóvenes y contar mi vida, esa vida que yo nunca he hablado", mencionó.
Bozzo estuvo en arresto domiciliario en su país de 2002 a 2005, el cual cumplió en un estudio de televisión que adaptó como su hogar, perseguida por el gobierno del Presidente Alejandro Toledo.
Todo inició cuando presentó en su programa a una hija no reconocida del entonces candidato a la Presidencia, lo que afectó su campaña.
Durante el mandato de Toledo, a la conductora se le acusó de recibir 3 millones de dólares para sacar el caso.
Mudarse a México le permitió volver a nacer, pero en el País, afirma en el documental, fue acusada de fraude fiscal, por lo que, mientras se escondía en cajuelas de carros, perdió todo lo que tenía, hasta parte de la herencia de sus padres.
"Es doloroso cuando eres abogada y doctora en Derecho, conoces las leyes, has estudiado toda tu vida para memorizarlas y te das cuenta de que las leyes no existen cuando el poder político interviene. No hubo justicia para mí. Enlodaron mi nombre, me hicieron mierda, hicieron mierda a mis hijas, a mi familia, a mis padres.
"Hay gente que todavía cree en todos esos embustes y mentiras, investigaron a mi madre cuando todo lo que tenía era gracias a su padre, que fue el rey de la pesca en el Perú. Me llena de coraje y de rabia porque no hay justicia ni para los pobres ni para personas como yo, que dicen las cosas por su nombre", dijo.