El infierno se desata en pantalla a los tres minutos de comenzar Travis Barker: Louder Than Fear. Las imágenes de la cámara de un coche patrulla muestran el incendio: es 2008 y Barker sobrevivió a un accidente aéreo en Carolina del Sur. Otras cuatro personas no lo lograron.
Y entonces, un corte. El documental, que sigue al baterista de Blink-182 desde 2017 hasta 2026, es una celebración de la vida de Barker antes y después de aquel accidente que cambió su existencia, acontecimiento central en una carrera repleta de hitos similares.
La película comenzó como un reflejo de sus memorias de 2015, "Can I Say: Living Large, Cheating Death, and Drums, Drums, Drums", pero se transformó en algo distinto después de que un productor sugiriera terminarla con una imagen de Barker —que por aquel entonces aún no podía volar debido al trastorno de estrés postraumático— caminando hacia un avión.
La idea de acabar así, en el punto "donde esto todavía ejerce poder sobre mí", no le convencía. En su lugar, aunque al final sí sube a un avión, el cierre es una secuencia de fotos familiares en las que aparecen su esposa, Kourtney Kardashian, y sus hijos.
"Casi muero", dice. "Podría ser útil compartir mi vida".
Artista polifacético
El documental, que llega este jueves a Disney+, presenta rápidamente a Barker como un joven rebelde con un talento sobrenatural para la batería desde los 4 años hasta la actualidad, a sus 50.
Y todo entre numerosos proyectos intermedios: desde la banda de punk California Feeble, a la que se unió mientras trabajaba como basurero, hasta su paso por el grupo de ska The Aquabats y Blink-182, pop-punk multiplatino, que catapultó a Barker al estrellato.
¿Qué más se aborda? Su pasión por el skate y la cultura automovilística, sus marcas de ropa, los proyectos paralelos, así como diversas experimentaciones y colaboraciones de hip-hop y otros géneros. Pero todo comenzó con la batería y, curiosamente, con Animal de Los Muppets —su primer ídolo—, hasta que descubrió a las leyendas del jazz Buddy Rich, Dennis Chambers y Elvin Jones, así como a Tommy Lee, de Mötley Crüe.
"La batería se convirtió en algo realmente serio para mí después de que mi madre falleciera, fue una terapia", comenta al recordar su infancia. "Es como mi vida. Es como el oxígeno para mí".