Los domingos y Sirât cumplieron todas las quinielas que las situaban como las favoritas en 40 edición de Premios de la Academia de Cine de España. La cinta de Alauda Ruiz de Azúa, que gira en torno a la decisión de una adolescente de seguir su vocación religiosa, levantó cinco de los 13 Goya a los que aspiraba, incluyendo el de mejor película, dirección y guion original.

Su protagonista, Patricia López Arnáiz, se coronó como mejor actriz protagonista y Nagore Aramburu cerró la cuenta con el premio a actriz de reparto.

Sirât, que aspira al Óscar a mejor película internacional, fue el nombre más repetido sobre el escenario, con seis galardones, incluyendo mejor fotografía para Mauro Herce y mejor música original para Kanding Ray, que dedicó su premio a "todos los ravers del mundo, porque bailamos juntos y resistimos juntos".

Las sonidistas Amanda Villavieja, Laia Casanovas y Yasmina Praderas, que también podrían hacer historia en Los Ángeles el 15 de marzo como primer equipo íntegramente femenino que aspira a la estatuilla, se llevaron el Goya a mejor sonido por la cinta del director Oliver Laxe.

José Ramón Soroiz, nominado por primera vez a sus 75 años, se llevó el premio a mejor actor por dar vida a Vicente en Maspalomas, un hombre que, llegado a la tercera edad, vuelve a ocultar su orientación sexual al verse obligado a regresar a su San Sebastián natal.

"Es maravilloso lo que me está pasando con Maspalomas y me habéis hecho muy feliz", dijo. "Ojalá que todos los Vicentes del mundo también lo sean".

Mientras que Sorda hizo historia con el premio a su protagonista, la primera actriz con discapacidad auditiva que levanta un Goya.

Miriam Garlo se llevó el Goya a actriz revelación por dar vida a Ángela, una mujer sorda que da a luz a una niña oyente en un mundo pensado para personas que no tienen problemas auditivos en la cinta dirigida por su hermana, Eva Libertad.

Cuando subió al escenario, la tradicional ovación dejó paso a un auditorio lleno de manos al aire, el gesto del aplauso en lengua de signos. "Ningún ser humano es invisible", afirmó una emocionada Garlo, de 42 años, que perdió la audición cuando tenía apenas siete.

"Ninguna persona sorda es muda (...) Tenemos identidad propia, tenemos una voz propia, pero no siempre es oral".

Libertad se alzó con el premio a mejor dirección novel.

"Acompañar esta película nos ha demostrado que la inmensa mayoría de las personas desea comprender, cuidar y empezar a construir una sociedad más justa y digna para todas", dijo minutos antes de celebrar el premio a su hermana.

"Nadie encaja en el molde de la normalidad porque no existe tal normalidad. Lo que existe es la diversidad humana". Álvaro Cervantes, el primer representante de la cinta en subir al escenario para recibir el premio a actor de reparto por interpretar a Héctor, el esposo oyente del personaje de Garlo, aprovechó su momento para lanzar un alegato en contra del capacitismo.

"Las personas sordas que he conocido en esta película me han hecho entender que la empatía no se puede basar solo en buenas intenciones, sino en revisar nuestros propios privilegios", afirmó.

El filme argentino Belén se alzó con el Goya a mejor película iberoamericana.

"El mundo se ha convertido en una película de terror", dijo la directora argentina Dolores Fonzi al recibir el Goya por la cinta en la que retrata la historia real de una joven presa en la provincia de Tucumán tras haber sido acusada falsamente de un aborto ilegal.

"No caigan en la trampa: La ultraderecha vino a destruirlo todo. Yo vengo del futuro (...) de un país donde el presidente (Javier Milei) incluso puso en venta el agua", añadió.

La actriz estadounidense Susan Sarandon recibió el Goya Internacional ante un auditorio que la recibió con una ovación en pie. Con un pin con la frase "Free Palestine" ("Palestina libre"), uno de los complementos más utilizados de la noche, en la solapa de su vestido, la intérprete recurrió a las palabras del filósofo estadounidense Howard Zinn para lanzar un mensaje de esperanza.

"La historia de la humanidad no es solo una historia de crueldad, la historia humana es también de compasión, sacrificio, coraje y amabilidad. Aquello que elegimos destacar en esta compleja historia determinará nuestras vidas", afirmó la actriz, conocida por su activismo y que dijo sentirse "en medio del caos y la represión".

"Estos días en los que el mundo está dominado por la violencia y la crueldad, miro a mi alrededor y veo a vuestro presidente (Pedro Sánchez) y a muchos de estos artistas y siento que tienen la lucidez moral para ayudarme", concluyó Sarandon de 79 años, que ganó un Oscar por "Dead Man Walking" ("Pena de muerte").

La Academia, que ya lo había premiado como mejor director por Remando al viento en 1989, entregó el Goya de Honor a Gonzalo Suárez como broche a una productiva carrera de más de seis décadas como director, novelista y periodista.