El vino producido en el viñedo del actor Sam Neill, ha registrado altas ventas desde que se dio a conocer su muerte, al punto de que se encuentra agotado.

Neill falleció el pasado 13 de julio a causa de neumonía, además de ser un ícono del cine también era un amante del vino, y en 1993 fundó su viñedo Two Paddocks en Nueva Zelanda.

En un inició quería producir un buen vino para ser disfrutado por su familia y amigos, pero las cosechas fueron mejores de lo esperado y siguieron haciéndolo con el paso del tiempo que decidió expandir el viñedo y comenzar a comercializarlo.

"Estoy segura de que (Sam Neill) lamentaría el motivo por el que tuvieron que hacer esto, pero él decía que el vino era sinónimo de convivencia, de conectar a las personas.

"Así que creo que le parecería muy apropiado, y estaría aún más entusiasmado de que, por supuesto, estuvieran bebiendo su vino Two Paddocks", dijo la directora general de Two Paddocks a The Guardian.

En la página web de la bodega aún se encuentran disponibles algunas botellas de diferentes vinos.