El actor irlandés Barry Keoghan reveló este fin de semana que el acoso constante en redes sociales por su apariencia física lo ha llevado a evitar eventos públicos y aislarse, al punto de impactar directamente su vida personal y profesional.
En una entrevista reciente en el programa de radio Hits 1 de SiriusXM, el protagonista de Saltburn aseguró que los comentarios negativos que ha recibido recientemente han rebasado lo habitual en materia de exposición mediática.
"Hay mucho odio en internet", explicó Keoghan. "Hay muchos insultos sobre mi aspecto, y ya es demasiado tarde... Bueno, todo el mundo pasa por eso, pero sí me ha hecho aislarme. Me ha hecho encerrarme en mí mismo, no querer ir a sitios, ni salir para nada".
El actor explicó que, aunque intentó alejarse de las redes sociales, la curiosidad lo lleva ocasionalmente a revisar la reacción del público tras sus apariciones, lo que termina afectándolo. "Quieres ver cómo fuiste recibido y no es agradable", admitió.
La presión no se queda en lo virtual, pues Keoghan reconoció que la situación "se está convirtiendo en un problema", ya que comienza a interferir con su trabajo como actor.
El impacto ha sido tal que, en momentos, ha cuestionado su permanencia frente a la cámara. Según explicó, cuando el rechazo en línea se traslada a su proceso creativo, surge una consecuencia más grave: la pérdida de motivación para seguir actuando.
También dijo que le preocupa lo que pensará su hijo pequeño, Brando, cuando tenga edad suficiente para leer por sí mismo los comentarios de odio en internet que recibía su famoso papá.
"Es decepcionante para los fans, pero también es decepcionante que mi hijo pequeño tenga que leer todo esto cuando sea mayor".
Pese a este escenario, el actor también destacó que cuenta con una base sólida de seguidores que lo apoyan, especialmente en encuentros directos con el público.