Chihuahua.- La gobernadora María Eugenia Campos Galván aseguró que está dispuesta a cambiar su postura para reconstruir una relación institucional con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, por responsabilidad con Chihuahua, pero sostuvo que hasta ahora no ha encontrado la misma disposición del Gobierno federal, luego de que la mandataria federal la calificó durante 19 días como “traidora a la patria” sin escuchar su versión.
“Yo estoy puesta para cambiar mi posición para tener una relación con ella, por supuesto, porque soy gobernadora y es la responsabilidad que tengo con los chihuahuenses, pero para bailar tango se necesitan dos”, expresó.
Durante una entrevista radiofónica en Creel, como parte de su gira Ruta Chihuahua, Campos Galván afirmó que existe de parte de su administración y, consideró, también de los chihuahuenses, disposición para mantener un camino institucional con la Presidencia de la República.
Sin embargo, reprochó que Sheinbaum nunca buscó conocer su versión durante la confrontación que mantuvieron y contrastó ese trato con la exigencia de pruebas que, dijo, la presidenta hace en otros casos.
“La presidenta de la República nunca le interesó, me llamó traidora a la patria durante 19 días consecutivos y no ha tenido, pues no sé si la voluntad, la humildad, la disposición, la generosidad para decir: ‘A ver, gobernadora, pues vamos poniéndonos de acuerdo, a ver qué fue lo que pasó y escuchar mi versión’. Ella simple y sencillamente se paró en la mañanera y dijo: ‘Es traidora a la patria, es traidora a la patria’. Por 19 días; a los demás les pide pruebas, pruebas y pruebas, pero a mí nunca me pidió una prueba ni me pidió mi versión”, expresó.
Campos Galván sostuvo además que es un “mito” que a un estado necesariamente le vaya mejor cuando su gobernador mantiene una buena relación política con el presidente o presidenta del país, pues aseguró que mandatarios de distintas fuerzas políticas enfrentan las mismas dificultades para obtener recursos federales.
“Yo tengo compañeros gobernadores que en corto cuando yo les pregunto: ‘Oye, ¿y por qué pediste carreteras en la reunión?’. Pues es que no me dan para carreteras, no me dan para energía, no me dan para agua. O sea, lo mismo pasa para todos los gobiernos de los estados, independientemente si eres Morena, si eres PAN, si eres PRI y si eres MC”, señaló.
La mandataria afirmó que por esa razón no le preocupa señalar públicamente al Gobierno federal cuando considera que existen asuntos pendientes con Chihuahua. “No me atemoriza el decirle a la presidenta o decirle al Gobierno federal las cosas como son”, sostuvo.
Al profundizar sobre el distanciamiento con la Federación, Campos Galván atribuyó el freno de los señalamientos en su contra a que, según su interpretación, la confrontación comenzó a generar una reacción favorable hacia ella en Chihuahua.
“Fue eso, fue eso, vio que los chihuahuenses estábamos muy enojados por justamente ponernos bajo la misma mira que a Sinaloa, bajo la misma mira que la gobernadora de Baja California, cosas que la gobernadora de Chihuahua no ha hecho, que nos puso al mismo nivel, siendo que es muy diferente como gobernamos los tres”, declaró.
Campos Galván calificó además como “persecución política” la coincidencia de distintos procedimientos en su contra, al señalar que en una misma semana recibió dos notificaciones de la Fiscalía General de la República (FGR), enfrentó un juicio político y una denuncia presentada anteriormente por Javier Corral Jurado.
“En una semana yo tenía dos notificaciones de la Fiscalía General de la República (FGR), tenía yo un juicio político y tenía una denuncia pasada de Javier Corral que según dice que yo lo quise secuestrar. Imagínate nada más. Entonces esa semana se juntaron los cuatro juicios, pues dime si eso no era persecución política”, expresó.
Según la gobernadora, los señalamientos fueron moderados cuando Morena y la denominada 4T advirtieron que la confrontación podía favorecer políticamente a su administración y al PAN, aunque aseguró que prevé nuevos ataques más adelante.
“Entonces ya cuando vio la 4T Morena que estaba Maru alta o que estaba mi partido alto y que estaba creciendo, dijeron: ‘No, no, espérense, espérense, espérense. No vamos a darles más gane a ellos, vamos a tratar de desacreditarlos, pero para septiembre, octubre, ya que pase un poquito la presión, ya que pasen las elecciones en Estados Unidos, ya entonces otra vez les echamos el gobierno y el aparato del Estado encima’”, sostuvo.
Finalmente, Campos Galván insistió en que mantener una buena relación con la federación no tendría sentido si ésta no es traducida en atención a necesidades de Chihuahua como agua, energía, carreteras y servicios de salud.
“¿De qué sirve estar bien con la federación si no te prestan atención en muchísimas cosas como el agua, como la energía, como las carreteras que les tocan a ellos, como el sistema de salud?”, cuestionó.