Ciudad Juárez.- Una caminata, máscaras de animales y jóvenes en cuatro patas. Uno de estos eventos se planeaba en Ciudad Juárez y, en cuestión de horas, la idea encendió la curiosidad y el rechazo ciudadano. Se trata de un fenómeno global que se viraliza en redes: los therians, jóvenes que afirman sentir una conexión identitaria con un animal, no como disfraz ni juego estético, sino como vivencia interna.

El fenómeno ha despertado alarma en distintos lugares. En Argentina, un episodio sacudió a la comunidad, luego de que una adolescente fue abordada por un grupo de therians con máscaras, que la olfatearon y le mordieron el tobillo. “Ella atinó a darles una parada y corrió”, relató su madre. Esa escena, que combina asombro y peligro, evidencia el límite difuso entre identidad, juego y riesgo.

Los therians se definen por la afinidad emocional, mental o simbólica con un animal específico. Algunos van más allá y se llaman politherians, si sienten conexión con varias especies. La dinámica del grupo es compleja: existen líderes que evalúan a los nuevos miembros, entrevistas que exploran la identificación y, a veces, “batallas” entre distintos animales, recreando instintos y jerarquías en un mundo que imita, pero nunca iguala, la naturaleza.

A diferencia de los furries, la vivencia therian no es estética: se trata de sentirse, por momentos, otro ser. Lo hacen en su tiempo libre, en encuentros sociales o de manera solitaria. Pero la propuesta de una “paseada” en Juárez abre la pregunta inevitable: ¿hasta dónde llega la libertad de expresión juvenil y cuándo cruza límites de convivencia y seguridad?

Mientras algunos defienden la experiencia como identidad y pertenencia, otros la ven desconcertante, incluso peligrosa. La discusión crece, porque los therians desafían categorías, cuestionan normas y obligan a la ciudad a reflexionar sobre la frontera entre la exploración personal y la tolerancia colectiva. Ciudad Juárez, como tantas otras urbes, se enfrenta a un fenómeno que es, a la vez, singular, inquietante y profundamente humano.