Ciudad Juárez.- La mayoría de los casos de tuberculosis atendidos en los Centros de Reinserción Social (Cereso) en el estado se ubican en esta frontera, de acuerdo con información proporcionada por la Secretaría de Seguridad Pública Estatal (SSPE).

Desde el año pasado, la SSPE registra 25 casos confirmados de tuberculosis entre la población de personas privadas de la libertad, de los cuales dos se atienden en el Cereso 1 de Aquiles Serdán y 23 en el Cereso 3 de Juárez.

Al menos 11 de estos casos –todos en el Cereso 3– se encuentran en fase intensiva, es decir, los pacientes se mantienen bajo tratamiento, informó la dependencia estatal. Estos enfermos se ubican en áreas con vigilancia médica, separadas del resto del penal.

Además, 14 casos están en fase de sostén, es decir, en la segunda fase del tratamiento en la que el paciente ya no se considera contagioso, está fuera de peligro y ya se puede reincorporar al resto de la población.

Cuando el equipo médico del Sistema Penitenciario detecta casos confirmados se activa el protocolo de esterilización de zona, aislamiento y tratamiento para evitar la propagación del virus, explicó Jorge Armendáriz, director del área de Comunicación Social de la SSPE.

Aun y cuando en este año la dependencia ha confirmado 93 casos en el estado, el funcionario aclaró que la entidad no enfrenta un brote. El especialista dijo que la tuberculosis es una enfermedad infecciosa endémica, presente de manera constante en la población.

Explicó que un brote implica la aparición de casos por encima de lo esperado en un mismo tiempo y espacio determinados, de acuerdo con los parámetros históricos que analiza la autoridad sanitaria mediante el canal endémico de los últimos cinco a siete años, escenario que no ocurre Chihuahua.

La tuberculosis es transmitida a través de gotas respiratorias por contacto estrecho y prolongado con una persona que porta el bacilo activo. No ocurre por consumo de alimentos ni por contacto ocasional. La forma pulmonar representa entre el 90 y 95 por ciento de los casos, aunque también puede afectar huesos, riñones, piel o sistema nervioso central. La autoridad sanitaria llama a no minimizar la tos crónica.

Aunque no existe declaratoria de brote, la dependencia mantiene vigilancia permanente ante una enfermedad de alta letalidad cuando el paciente no recibe atención o abandona el tratamiento.