Varias familias salieron de la localidad de Atascaderos, en el municipio de Guadalupe y Calvo, ante la violencia generada por el crimen organizado.
Las personas desplazadas abandonaron esa comunidad, enclavada en la zona serrana de Chihuahua, y solicitaron auxilio al Gobierno del Estado a través de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAVE).
En un comunicado, la Comisión dependiente de la Fiscalía General del Estado informó que recibió en sus oficinas de la capital chihuahuense a un grupo de personas que decidieron dejar sus comunidades.
"Encabezado por la titular Norma Ledezma, el personal de CEAVE explicó a las familias las diversas formas en que se les proporciona atención y la manera en que podrían integrarse al padrón de víctimas", indicó.
Como parte del apoyo, añadió, se les entregaron colchonetas, kits de higiene y despensas.
El secretario general de Gobierno, Santiago de la Peña, informó que los desplazados llegaron a la capital el miércoles, aunque todavía no se cuenta con un número exacto de quienes salieron de sus comunidades.
De manera extraoficial se ha mencionado que alrededor de 200 personas habrían llegado en un primer momento a Parral.
"Se hablaba de que eran diez camionetas y venían varias familias; para no dar datos imprecisos y explicar con claridad la situación, lo más prudente es esperar el posicionamiento formal.
"Uno de los primeros datos que arroja la movilización de estas familias es que, a través de una decisión personal, decidieron retirarse de esa zona. No es derivado de un acto o de una amenaza en concreto", declaró a medios locales.