Chihuahua.- La bióloga Alejandra Peña Estrada informó sobre el primer registro confirmado en el estado de Chihuahua de Psilocybe cubensis, un hongo utilizado en tratamientos contra la depresión, un hallazgo que, a su decir, amplía el conocimiento sobre la biodiversidad de estas especies en la región.
La bióloga destacó que, históricamente, el mapa micológico de México presentaba un vacío de información sobre el género Psilocybe en las regiones áridas del norte.
“Hasta ahora, los expertos respondían con cautela a la pregunta sobre su presencia en Chihuahua: no había registros confirmados. Sin embargo, gracias al esfuerzo de la comunidad y la ciencia ciudadana, este hongo fue documentado en la plataforma inaturalist”, resaltó
La observación fue realizada por Peña Estrada y validada por el micólogo Alan Rockefeller, quienes buscan ampliar el acceso público al conocimiento de los hongos.
El hallazgo no solo añade una especie al catálogo estatal, sino que también demuestra la eficacia de la ciencia ciudadana para mapear la biodiversidad en tiempo real, superando las limitaciones de expediciones académicas tradicionales, indicó la bióloga.
Aunque Psilocybe cubensis no es nativo de América y se originó en regiones tropicales de África o el sudeste asiático, llegó a México hace aproximadamente 500 años a través del Intercambio Colombino, transportado en forraje y estiércol de ganado bovino., mencionó la experta
De acuerdo con Peña Estrada, la ausencia de registros previos en Chihuahua se debe a que este hongo requiere condiciones de humedad y temperatura típicas de climas tropicales, poco frecuentes en la región árida. Sin embargo, las lluvias atípicas de este año generaron un ambiente propicio para su aparición.
Este hallazgo amplía el catálogo de especies con propiedades neurotrópicas en Chihuahua, sumándose a la Amanita muscaria y al Panaeolus cinctulus. El Psilocybe cubensis destaca por su concentración de psilocibina, un compuesto que se utiliza actualmente en protocolos de terapia asistida para tratar depresión resistente, ansiedad terminal y estrés postraumático en países como Estados Unidos, Australia y Canadá.
Peña Estrada subrayó que, aunque la ciencia registra hoy su presencia en el norte de México, culturas ancestrales del centro y sur del país, como los mazatecos, han usado este hongo con fines medicinales y ceremoniales bajo el nombre de “San Isidro”.
Este registro en Chihuahua representa un puente entre la sabiduría ancestral, la medicina moderna y la observación naturalista contemporánea, resaltó la bióloga.