La Fiscalía General del Estado dio a conocer las identidades de las últimas dos de cuatro personas abandonadas sin vida en la carretera Panamericana a la altura del Libramiento a Santa Teresa y que permanecían en calidad de desconocidas.
Se trata de Óscar M. V. de 59 años y de José de Jesús D. O. de 58 años; el primero de ellos era originario de Durango, Durango.
Ayer, la FGE reveló la identidad de las dos primeras personas identificadas oficialmente.
Eran Alejandro M. D., de 42 años, y César Manuel C. R., de 46 años, también originarias de Durango, Durango. Las familias de las cuatro víctimas reclamaron los cuerpos para proceder con los servicios funerarios, se informó.
Los datos oficiales recabados indican que Óscar M.V. viajaba en compañía de César Manuel C. R. a bordo de un vehículo Mercedes Benz, modelo 2016 color negro y se encontraban en el municipio de Ahumada cuando sus familiares tuvieron contacto con ellos por última vez.
Al ser difundidas las cédulas de búsqueda de Óscar y César Manuel, los familiares refirieron que los hombres habían sido detenidos el pasado 23 de abril en Villa Ahumada, pero sus seres queridos no les precisaron qué persona o corporación los había arrestado; a partir de ese momento perdieron contacto con ellos.
En esa misma comunidad desapareció Alejandro M. R., quien también es procedente de Durango, Durango y quién, al parecer, también viajaba con Óscar y César Manuel.
Solo las cédulas de búsqueda de César Manuel y Alejandro fueron difundidas por la Comisión Estatal de Búsqueda de Chihuahua, en el caso de Óscar, fue la Comisión de Durango la responsable de difundir el reporte oficial por ausencia.
Desaparecidos desde el 23 de abril y asesinados el 1 de junio, los cuatro hombres permanecieron con vida 38 días hasta el momento del hallazgo de los cadáveres.
Los cuerpos presentaron visibles huellas de tortura y los cuatro murieron a causa de impactos de bala en la cabeza; las muertes eran recientes, según el resultado de la necropsia.
Dos de los cadáveres fueron colocados encima de cajas envueltas en plástico transparente con supuesta droga sintética (cristal) y los agresores colocaron una cartulina rosa con un mensaje que decía: “Aquí están sus cristaleros, entiendan que por aquí no va a pasar esa marranada, son 108 piezas, no se los vayan a robar marranos”.
La Fiscalía mantiene abierta la carpeta de investigación por el delito de homicidio calificado para esclarecer el móvil del múltiple crimen y dar con los responsables.
En el caso de los 107 kilos del supuesto cristal, la Fiscalía General de la República no ha confirmado si la sustancia asegurada correspondía a esta metanfetamina.