Chihuahua, Chih.- A seis meses del último comunicado emitido por parte del Gobierno de México sobre la entrega de agua a los Estados Unidos, ni la Comisión Internacional de Límites y Aguas entre México y Estados Unidos (CILA) ni el Consejo de Cuenca del Río Bravo han informado sobre cómo se dará la entrega de 432 millones de metros cúbicos y el pago del adeudo de cerca de mil millones de metros cúbicos del quinquenio anterior, al que se comprometió en el acuerdo firmado en febrero de este año.
El Gobierno de México mantiene bajo reserva los detalles operativos del acuerdo alcanzado con Estados Unidos para garantizar la entrega de agua prevista en el Tratado de Aguas de 1944. A pesar de que ambas naciones anunciaron en febrero un entendimiento para resolver el déficit acumulado durante el ciclo anterior y asegurar nuevas aportaciones anuales, las autoridades mexicanas no han informado de dónde provendrá el volumen comprometido ni qué impacto tendrá sobre los estados que integran la cuenca del Río Bravo, particularmente Chihuahua.
El acuerdo surgió después de varios meses de presión por parte del gobierno estadounidense, que reclamaba el incumplimiento de México en las entregas correspondientes al quinquenio concluido en octubre de 2025. Como resultado de las negociaciones, México aceptó garantizar una aportación mínima anual de 432 millones de metros cúbicos y establecer un mecanismo para liquidar el adeudo acumulado, estimado en cerca de mil millones de metros cúbicos.
Sin embargo, el comunicado emitido por la Secretaría de Relaciones Exteriores únicamente señaló que el plan técnico contempla una ruta de cumplimiento conforme a los mecanismos establecidos en el Tratado de 1944 y que dará prioridad al abastecimiento para consumo humano y producción agrícola. La dependencia no precisó cuáles presas, afluentes o escurrimientos serán utilizados para cubrir el compromiso ni el calendario previsto para los envíos.
La ausencia de información resulta especialmente relevante para Chihuahua debido a que el río Conchos representa la principal fuente de aportaciones mexicanas al Río Bravo. De acuerdo con el Tratado de 1944, una tercera parte de los escurrimientos generados en seis afluentes mexicanos forma parte de los volúmenes que México entrega a Estados Unidos, entre ellos el Conchos, San Diego, San Rodrigo, Escondido, Salado y Arroyo de las Vacas.
Hasta el momento tampoco existe información oficial que permita conocer cuánto agua ha entregado México desde la firma del acuerdo de febrero ni qué porcentaje corresponde al pago de la deuda heredada del ciclo anterior. Aunque la CILA publica datos hidrométricos sobre niveles y movimientos en las presas internacionales, no ha difundido un informe que detalle el avance del cumplimiento de los compromisos asumidos por el Gobierno federal.
Especialistas en manejo del agua han advertido que el nuevo esquema introduce cambios importantes respecto al funcionamiento tradicional del tratado. Históricamente, las entregas mexicanas se evaluaban al concluir cada ciclo de cinco años, lo que permitía compensar periodos de sequía con años de mayores escurrimientos. Ahora, el acuerdo establece una meta mínima anual, lo que podría incrementar la presión sobre una cuenca que atraviesa una de las etapas más críticas por la falta de lluvias.
La preocupación cobra mayor relevancia en Chihuahua debido a los antecedentes registrados en 2020, cuando las extracciones extraordinarias realizadas para cumplir con compromisos internacionales derivaron en protestas de productores agrícolas y habitantes de la región centro-sur del estado, particularmente en torno a la presa La Boquilla.
Mientras persiste el silencio sobre el mecanismo de cumplimiento, la única operación hídrica binacional informada públicamente durante las últimas semanas corresponde a la entrega que Estados Unidos realiza a México bajo la Convención de 1906. Desde principios de junio comenzó a ingresar a Ciudad Juárez un volumen de 13.1 millones de metros cúbicos provenientes del río Bravo para el Distrito de Riego 009, cifra que representa apenas el 17.8 por ciento de la asignación histórica de 74 millones de metros cúbicos debido a la sequía que afecta la cuenca alta del río.
A casi medio año de la firma del acuerdo, el Gobierno de México no ha transparentado cuánto agua ha entregado para cubrir los 432 millones de metros cúbicos comprometidos, cuánto resta por pagar del adeudo acumulado ni cuáles serán las fuentes que permitirán cumplir con las obligaciones pactadas con Estados Unidos sin afectar el abastecimiento de los estados fronterizos.
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