Cuauhtémoc, Chih.- La muerte de Leonardo Rodríguez, adolescente de 14 años que fue golpeado por una portería que cayó el mediodía del miércoles en la secundaria técnica 27, ha causado gran conmoción en la comunidad de Anáhuac, que da muestras de dolor y frustración.
La trágica muerte de Leonardo, estudiante de la Técnica 27, se dio el mediodía del miércoles, cuando jugaba en la cancha de la institución educativa y por circunstancias aún no claras, una portería cayó y le dio directamente en la cabeza.
Personal de la escuela trató de darle reanimación mientras llegaban paramédicos de Anáhuac, quienes también hicieron lo propio, sin embargo ya había fallecido.
La noticia del fallecimiento de Leo de inmediato cimbró el ánimo de todo el municipio de Cuauhtémoc, pero particularmente de Anáhuac y la juventud de la población, en donde era ampliamente conocido.
Las redes y las calles se llenaron de muestras de dolor, tristeza y frustración por lo sucedido. Algunos califican el hecho como un trágico accidente, otros cuestionan las medidas de seguridad del plantel.
En un escrito atribuido a un familiar del menor se apunta lo siguiente:
“Hoy escribo por el dolor de mi familia.
Una portería de fútbol en una escuela secundaria cayó y golpeó a mi sobrino, esa estructura no estaba anclada al suelo. No tenía las medidas de seguridad necesarias, era un riesgo evidente, y ese riesgo terminó arrebatándole la vida a un niño.
No fue un accidente inevitable, fue una negligencia, las escuelas tienen la responsabilidad de garantizar espacios seguros para nuestros hijos, no se trata solo de dar clases, sino de proteger la integridad de quienes están bajo su cuidado.
Una portería mal asegurada no es un detalle menor, es una omisión grave, es una falta de prevención, es una cadena de descuidos que hoy tiene consecuencias irreparables.
Hoy no solo lloramos una pérdida irreparable; también exigimos que se investigue, que se asuman responsabilidades y que se establezcan consecuencias. Que ninguna otra familia tenga que pasar por este dolor por algo que pudo y debió prevenirse.
Que esta tragedia sirva para generar conciencia, la seguridad en las escuelas no es opcional, es una obligación.
Por todos los niños, por mi sobrino, por el dolor de mi familia que no debería estar pasando”.
A la par de la exigencia, los mensajes de despedida y muestras de apoyo para la familia se cuentan por cientos. Todos, pero sobre todo los jóvenes estudiantes, están dolidos.
Leonardo, según se comenta en la comunidad, era un joven alegre y lleno de vida, deportista y practicante de artes marciales.
Uno de los mensajes de despedida dice lo siguiente:
“Leonardo Rodríguez M.
“El cielo ha recibido a un gran campeón”.
"Hoy el tatami se queda en silencio, pero el cielo celebra la llegada de un verdadero guerrero.
Se le recordará en cada entrenamiento, en cada torneo y en cada combate, donde su espíritu siempre estará presente."
Agradecen su disciplina, valentía y su sonrisa, señalando que su legado vivirá en cada patada, en cada saludo y en cada cinturón que se amarre en su honor.
“Vuela alto, campeón. Tu lucha ahora es eterna”.