Por formar parte de la lista de los 10 más buscados es que un adolescente identificó desde 2020 a Manuel G. M., presunto cabecilla de “La Empresa”, en un caso donde se le acusa de instigador del asesinato de dos vendedores de armas de fuego con quienes haría trato, pero presuntamente intentaron entregarlo a las autoridades.
Por el hecho fue imputado ayer en la primera de tres formulaciones del día, luego de su detención en Monterrey del pasado 28 de febrero de 2026.
En esta primera audiencia se develaron datos que permitieron conocer versiones sobre la captura, pues mientras el Ministerio Público aseguró que G. M., alias “Chivis” o “El Profe”, fue detenido por la comisión de un delito (que no precisó) en aquella localidad del estado de Nuevo León, la defensa dijo que no existía dato para comprobar ese dicho, pero que, por el contrario, su representado aseguró haber sido detenido mientras vacacionaba junto con su esposa y sus hijos.
Por la causa penal 3515/2020 se expuso que se le persigue pues es señalado como presunto instigador de un ataque perpetrado entre las 6:30 y 7:30 de la tarde del 18 de junio de 2020 en el estacionamiento del supermercado S-Mart Libramiento (en bulevar Zaragoza y bulevar Independencia).
Ese día, según la investigación ministerial, permitió el asesinato de Enrique Sosa Chacón y un hombre no identificado hasta el momento, a casi seis años del homicidio, individualizado únicamente con número en el Sistema de Ingreso y Egreso de Cadáveres 1434/2020/37.
Los agresores fueron dos hombres más, quienes no han sido individualizados ni detenidos, quienes sacaron armas cortas para disparar a las cabezas de las víctimas.
En la escena del crimen fueron hallados 20 elementos balísticos entre casquillos y proyectiles de calibres 9 milímetros y .45.
Entre las pruebas presentadas por la Fiscalía de Distrito Zona Norte en esta etapa preliminar, destacó la declaración testimonial de un adolescente, quien dijo que conocía a “El Profe” (a quien llamaban así por cómo se viste) desde hacía seis meses que fueron presentados en el Centro de Juárez. El 18 de junio de 2020, G. M. le llamó para indicarle que lo vería en el supermercado González de la colonia Altavista, hasta donde llegó “Chivis” en una camioneta Titan gris de reciente modelo de dos cabinas como a las 4:00 de la tarde.
El testigo dijo que la esposa de “El Profe” viajaba como copiloto aquel día del asesinato en la camioneta Titan. Una mujer que dijo ser esposa del detenido estuvo presente como público ayer en audiencia.
A bordo del vehículo se transportaron al restaurante Burger King del cruce de Manuel J. Clouthier y Francisco Villarreal Torres, donde “El Profe” hizo diversas llamadas para pactar la entrega de un arma larga (“el largo”) a cambio de dinero (“el documento”). Entre esas llamadas estuvo una larga a las posteriores víctimas.
En un punto, éstas le dijeron a “El Profe” que se acercara a su casa, cerca del libramiento Independencia, para entregarle el largo, pero al llegar el acusado vio lo que pensó que eran camionetas de agentes ministeriales y se retiró. Dijo que “cambiaría la jugada” porque lo querían “poner” (entregar) a las autoridades. Los citó en el S-Mart Libramiento.
La Titan se estacionó en la parada de autobús, y el Nissan Altima negro en que llegaron las víctimas con un arma larga en la cajuela, cerca de los autobuses, a donde luego se acercaron en una Ford Explorer verde los dos agresores. La llamada entre las víctimas y “Chivis” seguía, aunque este tenía el micrófono apagado.
Todos en su sitio, “El Profe” les indicó que les mostraran las armas a los dos de su confianza, y así lo hicieron las víctimas. Luego les pidió pasar el teléfono a uno de los atacantes para ordenarle que les dieran ‘el documento’.
El adolescente vio enseguida que los agresores sacaron armas cortas de entre sus cinturas y dispararon a los rostros y cabezas de Sosa Chacón y el SIEC 1434, para después hurtar el arma larga y huir a pie.
Para el agente del Ministerio Público que ayer formuló imputación, G. M. “influyó en la decisión” de los agresores, pues “despertó la voluntad de cometer el hecho”.
La vinculación o no a proceso se discutirá el próximo 6 de marzo a las 10:00 de la mañana, y por dicha solicitud de ampliación del plazo constitucional para ello, G. M. fue enviado a prisión preventiva justificada por 24 meses por el posible riesgo que observó la jueza Nancy Ordoñez Hernández para la víctima indirecta, el testigo, de obstaculización de la investigación y de sustracción.
El defensor particular del acusado solicitó a la jueza gestionar que su representado permaneciese en el Centro de Reinserción Social varonil número 3 de Ciudad Juárez, pero la jueza afirmó que eso dependía de áreas administrativas fuera de su alcance.
Esta es la única causa penal de tres que le fueron imputadas ayer que no tenía personas detenidas anteriormente, ni era del conocimiento del abogado defensor, quien ya conocía información de las siguientes audiencias, pues llevó la defensa de René Gerardo G. S., alias “El 300”, líder de “La Empresa”, a quien absolvieron en 2021 en dos juicios de secuestro agravado, y de homicidio calificado y agravado, por dos hechos distintos acontecidos en 2016.
Segunda causa
Luego de terminar con la primera audiencia del día, se discutió en pasillos la siguiente. La programación de las audiencias por parte de Gestión Judicial del Tribunal Superior de Justicia fue a las 10:00 de la mañana y a las 12:00 y 2:00 de la tarde, lo que, a decir de los intervinientes, fue un error, pues no se tomaba en consideración la cantidad de pruebas y complejidad de los casos.
La audiencia de las 12:00 tuvo que ser pospuesta, y para las 5:00 de la tarde, hora del cierre de esta edición, aún no se desarrollaba, aunque no habría otra opción más que llevarla a cabo.
A las 2:30 de la tarde inició la de las 2:00, en la sala 21 del módulo 4 de Ciudad Judicial, con el juez Jorge Enrique González Rodríguez al frente.
El público y los medios de comunicación ingresaron a la sala con la audiencia ya avanzada, y por iniciar la fase de presentación de antecedentes para la solicitud de vinculación a proceso, pues el encargado de sala omitió el acceso desde el inicio de la sesión, un comportamiento reiterado, según lo observado por El Diario.
Por los antecedentes escuchados, a M. G. se le relaciona como presunto copartícipe del secuestro de Marisa Ferreiro Porras del 24 de septiembre de 2016 en la calle Valle de Abdalagís, en Parajes del Valle, cuando cuatro hombres armados arribaron a una vivienda donde la víctima estaba en un rato libre, bebiendo con amigas, y con sus dos hijos acompañándola en la reunión.
Tras privarla de la libertad a punta de pistola, los plagiarios enviaron videos de la mujer desnuda y siendo torturada al teléfono que Ramiro Jáquez Valdez, su esposo, tenía al interior del Centro de Reinserción Social 3, donde estaba preso por robo de vehículo. Jáquez Valdez reenvió el video a la familia de Marisa, y entonces iniciaron un movimiento en redes sociales llamado “Unidos x Marisa” para dar con su paradero.
A Jáquez Valdez, cabecilla del grupo criminal “Artistas Asesinos”, le solicitaron después dinero, metanfetamina en cristal, armas y vehículos para revelar el paradero de Marisa, pero las negociaciones se detuvieron sin motivo alguno. El esposo de Marisa fue asesinado en mayo de 2022, cuando ya se encontraba en libertad, en un ataque presuntamente ordenado por “Mexicles”.
El hombre identificó a los plagiarios como miembros de la organización delictiva “Aztecas”, y consiguió el nombre de uno de los implicados en el secuestro, Daniel Quinn Calderón, quien fue asesinado el 22 de agosto de 2019 en el túnel que conecta el Cereso con Ciudad Judicial, en espera de un juicio por otro multihomicidio.
Al corte de esta edición, la audiencia seguía en proceso.
La tercera acusación, con tres absueltos
La tercera acusación fue por el asesinato de tres jóvenes el 7 de octubre de 2016 en el bar “Tres Mentiras” (bulevar Gómez Morín, al interior de Plaza Cuquita). Las víctimas son Héctor Daniel Carreón Zúñiga, Adrián Vargas Contreras y Alejandro Rentería Arreola.
En 2018 fueron absueltos Joel Martínez Lozada y Mario Alberto Gómez, por insuficiencia de pruebas. Los acusados fueron señalados como integrantes de “La Línea”, aunque en 2021 se absolvió a “El 300”, de “La Empresa”, identificado como quien ordenó el ataque, presuntamente.