Guadalupe y Calvo, Chih.- El vocero de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, Jorge Armendáriz, informó que un total de 250 elementos de distintas corporaciones permanecerán de forma permanente en la comunidad de Atascaderos, en el municipio de Guadalupe y Calvo, como parte de la estrategia para garantizar la seguridad en la zona tras los recientes hechos de violencia.

El funcionario precisó que el despliegue se mantiene por acuerdo de la mesa de seguridad que encabeza la gobernadora María Eugenia Campos Galván, donde las autoridades determinaron instalar una Base de Operaciones Interinstitucionales (BOI) de carácter permanente en la región.

Armendáriz detalló que en el operativo participan corporaciones estatales y federales, con presencia continua en la comunidad y sus alrededores, a fin de brindar condiciones de seguridad a los habitantes que han comenzado a regresar a sus viviendas.

En paralelo, la SSPE puso en marcha el operativo “Retorno Seguro”, mediante el cual autoridades trasladaron a las primeras 15 personas desplazadas hacia Atascaderos, con acompañamiento de un convoy integrado por 11 unidades, 36 elementos y vigilancia aérea a través de un helicóptero.

El operativo incluyó la participación de dependencias estatales como la Secretaría General de Gobierno, el DIF Estatal, la Secretaría de Desarrollo Humano, la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, la Secretaría de Salud y la Comisión Estatal de Derechos Humanos, con el objetivo de garantizar condiciones integrales durante el regreso.

El secretario general de Gobierno, Santiago de la Peña Grajeda, informó que hasta el momento han retornado más de 200 personas a la comunidad, mientras que otro grupo de aproximadamente 100 personas se trasladaría en las siguientes horas en caravanas organizadas desde Chihuahua, Parral y Delicias.

El funcionario aseguró que el retorno se autorizó hasta confirmar condiciones de seguridad, con presencia permanente de fuerzas estatales, la Guardia Nacional y la Secretaría de la Defensa Nacional, además del restablecimiento de rutas de abastecimiento de víveres e insumos básicos.

Indicó que el desplazamiento inicial superó las 200 familias, aunque reconoció que no todas fueron registradas oficialmente, ya que algunas se refugiaron con familiares o en otros municipios sin notificar a las autoridades.

La estrategia de seguridad se implementa tras una serie de hechos violentos registrados en la región desde febrero, entre ellos enfrentamientos armados entre grupos delictivos y fuerzas de seguridad, que provocaron el desplazamiento de al menos 200 personas.

La zona, ubicada en el llamado Triángulo Dorado y cercana a los límites con Sinaloa, ha registrado incursiones de grupos armados, lo que detonó enfrentamientos recientes en comunidades como El Ocote y Atascaderos, con saldo de personas abatidas, detenidos y población civil afectada.

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