Ciudad Juárez .- Después de casi siete años de vivir en los límites de México con Estados Unidos, y todavía sin terminar de pagar tres préstamos que pidió para la construcción de su vivienda, Hugo Delgado Martínez y sus dos hijos de 16 y 17 años de edad fueron parte de las familias desalojadas durante un operativo de ordenamiento urbano en la colonia Puerto Anapra.
“Me vendieron, pero pues no teníamos algo legal… pero no notificaron nada, nomás llegaron y tumbaron las casas, a mí me sacaron las cosas y las aventaron en el agua del drenaje y se me echaron a perder. Yo soy papá soltero y aquí era una misión de niños, maldad pues no había, aquí se reunían los niños y les dábamos clases los sábados para que se enseñaran a hacer el bien y no el mal”, aseguró ayer mientras sus vecinos y amigos de la iglesia le ayudaban a recuperar algunas de sus pertenencias.
Entre pedazos de paredes, ya sin puertas ni ventanas, porque la noche del viernes tuvo que ir a dormir con unos amigos y la mañana de ayer que llegó ya se las habían robado, el hombre relató que el viernes estaba trabajando en una maquiladora cuando se enteró del operativo realizado por el Municipio de Juárez de tirar las casas irregulares junto al muro fronterizo.
La tarde del viernes, al menos cuatro viviendas construidas de manera irregular apenas a unos metros del muro fronterizo fueron derribadas con máquinas municipales, mientras dos más no fueron derribadas ese día debido a que no estaban los familiares, entre esas la de Hugo y sus hijos, a quienes les sacaron sus pertenencias debido a que ayer regresarían.
Qué dicen las autoridades sobre el operativo
De acuerdo con Sergio Rodríguez, director de Protección Civil, el operativo de destrucción de las viviendas irregulares apenas a unos metros del muro fronterizo fue una petición de la Secretaría de Defensa Nacional (Sedena) al Municipio de Juárez, debido a que sus unidades no podrían patrullar por la zona debido a la cercanía de las casas a la barrera fronteriza.
Rodríguez destacó que no se trata de viviendas relacionadas con el tráfico de migrantes, pero la liberación del espacio sí permitirá que en caso de una emergencia, como el que una persona se caiga o se quede atorada en el muro, los cuerpos de emergencia podrán acceder rápidamente hasta el lugar.
También aseguró que el presidente municipal, Cruz Pérez Cuéllar, dio la instrucción de que las familias que estaban asentadas en dichas viviendas sean reasentadas en otros espacios, y que el director general de Asentamientos Humanos del Gobierno municipal, Julio de la Cruz, ya está trabajando en ello.
Sin embargo, hasta ayer, a Hugo y a su familia no se les había informado nada, por lo que irán el próximo lunes a la Presidencia municipal a solicitar información al respecto.
Ayer, una unidad de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM) resguardaba el lugar, así como militares de la Defensa, mientras que dos maquinarias removían los escombros de las casas ya tiradas, frente a la mirada de los vecinos de las calles Calamar y Tiburón, quienes desde enero pasado también han sido testigos de las detonaciones con dinamita que ha realizado el gobierno de Donald Trump frente a sus casas con el objetivo de extender 2 kilómetros más el muro fronterizo entre el área de sierra Muleros y el monte de Cristo Rey, en los también llamados “cerros de Anapra”.