Lázaro Cardenas.– Momentos de tensión y confusión se vivieron en el retén instalado por Agricultores Unidos por Chihuahua en la carretera de Lázaro Cárdenas, luego de que un autobús procedente del estado de Guerrero fuera detenido por integrantes del movimiento, quienes sospechaban que los pasajeros formaban parte de contingentes acarreados para participar en protestas políticas contra la gobernadora Maru Campos.

El camión en que viajaban, identificado por los propios pasajeros como proveniente de la comunidad de Tlapalería de Comonfort, Guerrero, tenia logotipos de Frente Popular de Oaxaca y al parecer transportaba familias completas, entre ellas mujeres y niños pequeños, quienes aseguraron que su destino era trabajar en los campos agrícolas de Chihuahua.

Entre el cansancio y la incertidumbre, varios pasajeros pidieron a los agricultores que les permitieran continuar su camino, argumentando que llevaban horas de viaje y que los menores tenían hambre.

“Venimos a trabajar al campo, no venimos a hacer problemas. Traemos niños y ya tienen hambre, déjennos pasar”, expresaron algunos de los ocupantes del autobús.

La situación generó un ambiente delicado en el retén, donde los agricultores mantienen vigilancia desde hace más de 24 horas para detectar autobuses con personas provenientes de otros estados, a quienes acusan de haber sido movilizados con fines políticos.

Los integrantes del movimiento señalaron que su intención no es afectar a trabajadores agrícolas ni a ciudadanos que llegan por necesidad laboral, sino impedir —aseguran— el ingreso de grupos presuntamente acarreados para manifestaciones contra el Gobierno estatal.

“No queremos perjudicar a la gente trabajadora, pero también tenemos que revisar porque nos han dicho que muchos vienen pagados para movimientos políticos”, comentaron algunos agricultores presentes.

El retén continúa operando sobre la carretera del sur del estado, donde se han formado largas filas de tractocamiones, vehículos particulares y autobuses de pasajeros. Los organizadores reiteraron que el tránsito de mercancías, unidades de emergencia y ciudadanos continúa fluyendo, aunque con revisiones preventivas a determinados camiones foráneos.

En el lugar también mantinen el respaldo de figuras políticas y productores agrícolas que consideran que Chihuahua enfrenta una intervención externa en asuntos internos del estado.

Mientras tanto, las imágenes de familias guerrerenses descendiendo del autobús, intentando explicar su situación laboral y pidiendo alimento para los menores, reflejaron el lado humano de una protesta que sigue escalando en tensión sobre las carreteras chihuahuenses.