Ciudad Juárez— A siete años de la masacre ocurrida en la frontera de Sonora y Chihuahua en contra de 17 integrantes de la comunidad de La Mora, nueve de los cuales perdieron la vida, el Gobierno de México no ha logrado ninguna sentencia por el delito de homicidio, reclamó ayer Adrián Lebaron.
“Hace siete años masacraron a mi hija y nietos, en ese momento contaron más de 440 tiros con la participación de más de 100 sicarios. Hasta hoy, no hay una sola persona que esté sentenciada por el homicidio. Parece que va ganando la impunidad y la ceguera”, reclamó el chihuahuense quien hoy suma dos mil 558 días exigiendo justicia.
El 4 de noviembre de 2019, los sicarios emboscaron tres camionetas en las que viajaban tres madres y 14 niñas, niños y adolescentes de las familias Lebaron, Langford y Miller, quienes viajaban de La Mora, una comunidad mormona del municipio sonorense de Bavispe, rumbo a Janos, pero luego seguir a Casas Grandes.
Según las investigaciones, en cuestión de minutos los sicarios les descargaron más de tres mil 500 balas. Según un video, que no ha sido difundido públicamente pero que aseguran los familiares haber visto, después de haberlos atacado a balazos, un grupo de hombres rodeó la camioneta en la que viajaba la hija de Adrián Lebaron, Rhonita María Miller, de 30 años, con sus hijos Howard Jacob Jr., de 12 años; Krystal Bellaine, de 10; y Titus y Tiana, de ocho meses de nacidos, y quien grababa el video con un celular desde lo alto de la sierra les dio la orden de incendiarla, por lo que las cinco víctimas fueron incineradas. A 18 kilómetros de ese primer ataque, y apenas a dos kilómetros de la frontera con Chihuahua, fueron asesinadas a balazos a bordo de dos camionetas Christina Marie Langford Johonson, de 29 años, y Dawna Ray Langford, de 43, junto a sus hijos Trevor Harvey y Rogan Jay, de 11 y dos años de edad. Seis niños más resultaron heridos y solo dos quedaron ilesos, pero todos quedaron huérfanos.
“Primero se negaron a reconocer a las víctimas como víctimas de delincuencia
organizada, pero un juez federal ordenó a la Fiscalía General de la República (FGR) a reconocerlas. También en un principio se negaron a reclasificar el delito como feminicidio, igual un juez federal ordenó reclasificar. De igual forma, se negaron a investigar el delito de terrorismo, pero un juez de control ordenó a la fiscalía a iniciar la investigación. ¿Por qué al principio se juegan a reconocer la realidad?, Deben saber que aunque callen el dolor existe y es verdadero”, reclamó el padre de Rhonita.
Hasta ayer sumaban 36 personas detenidas relacionadas con la masacre, pero ninguna de ellas condenada por el delito de homicidio; solo Fidencio González Esparza, alias “El Janos”, y Fidel Alejando Villegas, alias “El Chiquilín”, fueron sentenciados a 12 y 15 años de prisión por el delito de delincuencia organizada, pero siguen su proceso por el delito de homicidio.
José Alfredo L. O., alias “Coma Lara”; Candelario S. J., alias “Coma Santos”; Wilbert M. L., alias “Parka”; Roberto G. M., alias “El 32”; Gildardo P. N., alias “G3”, están en etapa intermedia del juicio que llevan en su contra por los delitos de homicidio calificado, homicidio calificado en grado de tentativa, feminicidio, feminicidio en grado de tentativa, daños e incendio con daño. Además, está pendiente de resolverse la apelación para que agreguen el delito de terrorismo.
“Hoy se cumplen siete años de la masacre en contra de mi hija y nietos, siete años en los que hemos recorrido más de 70 mil kilómetros, tocado más de 700 puertas, más de siete mil manos estrechadas y hasta hoy, el número de sentenciados por la masacre es cero. Ninguna persona está presa pagando por ese crimen que nos cimbró como país, que nos sacudió y puso en llamas el corazón. De hecho nos han pedido acceder a procesos que no representarían la justicia de ninguna forma”, reclamó ayer el habitante de la colonia Lebaron.
“No queremos que por cortar la vida de unos niños, haya criminales que paguen unos cuantos años, eso es una burla contra su memoria, pero sobre todo para un pueblo que jamás debería estar en esa situación, conformándose con migajas de justicia. A siete años extraño a mi hija Rhonita como nunca, y cada día alzo la voz y mis plegarias para estar más cerca de la justicia, que en el mejor de los casos, se dará cuando ninguna madre vuelva a quedar incinerada en una camino terregoso junto a las cenizas de sus hijos”, agregó.
Los imputados José Osvaldo V. B., Ricardo Alonso R. N., Marco Antonio V. R., Rubén Armando H. O., Luis Alfonso Q. O., Fidencio Alejandro G. E., José Adrián E. O., Martín A. M., Galindo P. A., alias “El Monster”; Ricardo Alberto M. R. y Marcelino M. Q., también llevan causas penales por el delito de homicidio, pero aún sin lograr una sentencia.
“A siete años sé que mi hija me espera y yo la espero. Y espero que Dios me dé la fuerza y voluntad para no flaquear en esta lucha. Para Dios fueron siete días, pero en México, para dar con los asesinos de mi hija, no bastan siete años. Dios los bendiga y no nos cansaremos, aquí no se vale rendirse, porque nadie se queda atrás, nadie se queda solo”, señaló al recordar a su hija como una gran mamá, cariñosa y tierna.