Ciudad Juárez registró dos nuevos casos de presunto abuso sexual infantil en una guardería. Se trata de CREA III, ubicada en Oasis Revolución, que pese a contar con dos carpetas de investigación abiertas por parte de la Fiscalía General del Estado (FGE), continúa en operaciones.
Uno de los hechos corresponde a una niña de 3 años de edad, cuya madre presentó la denuncia el 8 de octubre, un día después del presunto delito cometido por una persona que la cuidaba.
La mujer, quien pidió reservar su nombre, exigió que la estancia sea cerrada para prevenir más casos de abuso; sin embargo, señaló que es probable que la suspensión no se haya dado porque los directivos, aseguró, tendrían un convenio tanto con el Gobierno del Estado como con el municipal para otorgar becas a quienes se inscriben.
Indicó que su hija comenzó a ir en marzo de este año al CREA II, pero debido a que no le gustaron algunas situaciones, como la pérdida de algunos artículos, habló con la directora para plantearle su inconformidad, pero ésta le dio la opción de cambiarla al CREA III, donde estaría mejor y le darían una beca.
En documentos con que cuenta la denunciante aparecen los logotipos de la Secretaría de Desarrollo Humano y Bien Común del Gobierno del Estado, del DIF municipal de Juárez y el Gobierno municipal, que da apoyos económicos para la estancia de los pequeños.
A los bebés, refirió, los atienden en un área llamada “Mi Espacio”, y posteriormente, dependiendo de la edad, los colocan en CREA I, CREA II y CREA III.
“Y ahí ya cuando ya me dan la beca para el CREA III, resulta que me doy cuenta que era del Gobierno, que es una escuela que está como mitad el Gobierno, mitad paga uno”, mencionó la madre. Sin la beca pagaba un monto semanal de 700 pesos, y ya con el apoyo 450.
Una primera situación se registró en mayo, cuando le avisaron que su hija, estando de pie, no pudo contener los esfínteres, lo que la desconcertó debido a que siempre avisaba, pero consideró que podría tratarse de un accidente como parte del proceso. Aun así pidió a la directora ver las cámaras, pero esta le dio excusas y no le proporcionó el acceso, pero se comprometió a estar más pendiente.
Debido a que en julio ocurrieron otras situaciones que no le gustaron a la madre, le cambiaron de maestra, misma que se encargaba del inmueble cuando la directora salía de viaje. La niña aceptó quedarse con la otra maestra, pero con el compromiso de que sólo sería ella quien la atendería. Durante agosto y septiembre estuvo acudiendo así.
Sin embargo, a su regreso, la directora le comentó que ella había revisado las cámaras y que no se preocupara, que todo estaba bien. Pero el 5 de octubre pasado, al recogerla, le informaron que había regresado con su anterior profesora, quien incluso se la entregó.
“Me dice que otra vez mi hija iba a estar con ella en su grupo porque había habido supervisión y que le corresponde estar con los niños de ella”, expuso.
Su hija estaba muy molesta por el cambio. De nueva cuenta acudió con la directora para exponerle su desacuerdo y le aseguró que estaría al pendiente y que no tenía de qué preocuparse.
Sin embargo, el 7 de octubre, al bañar a la niña, ésta le manifestó dolor en su zona íntima y le comentó que la maestra la había tallado fuerte al limpiarla con una toalla húmeda. La madre la revisó y vio una anormalidad.
“En ese momento pues yo me quedé muy choqueada”, comentó la madre, quien en medio de la histeria le envió un audio a la directora para exigirle una explicación.
Su hija le indicó que la maestra les dijo que sus mamás no les iban a creer, por lo que, dijo, se dio cuenta de que podría haber más víctimas al hablar en plural.
“Y ese día en la noche la llevé a la Fiscalía (General del Estado) con el médico legista porque yo hablé al 911 para pedir ayuda”, narró, al tiempo que recordó que en la dependencia le indicaron que debido a que no había una persona detenida, tenía que acudir a la Fiscalía Especializada en Atención a Mujeres Víctimas del Delito por Razones de Género y a la Familia (FEM).
La mujer presentó la denuncia al siguiente día, el 8 de octubre, y guardaba la esperanza de que no fuera lo que pensaba, pero la médica legista le confirmó que la menor había sido abusada.
Desde entonces la niña ha tenido que ser atendida médicamente por las lesiones que sufrió, además de recibir terapia.
“El jueves que presenté la denuncia, al tiempo que estoy presentando la denuncia, la directora me empieza a insistir telefónicamente y por WhatsApp y por llamadas normales y se me hizo extraño; de hecho le dije a la licenciada que me estaba tomando la declaración, le dije ‘oiga, ¿ustedes ya le avisaron a la escuela?’, porque esto no es normal”, aseveró.
Sobre la persona que presuntamente cometió el abuso, indicó que desapareció, y por medio de otras madres se enteró de que recibieron un aviso de que cambiarían de cuidadoras en las instalaciones.
“Ella sigue con muchas pesadillas”, lamentó la mujer, quien reprochó por qué la directora no tomó cartas en el asunto desde el inicio.
“Si ella es una persona correcta, tenía que habernos avisado a los padres desde un inicio: ‘Está pasando esto con una maestra, entonces mi responsabilidad es proteger a los niños y orientar a los papás, decirles a ver todos los que tuvieron contacto con ella vamos a llevarlos, a lo mejor hasta ocupar su seguro de la escuela que se paga, una revisión del médico’”, externó.
Para la madre, es reprobable que luego de los casos denunciados ante la Fiscalía, siga abierta la guardería. “Deberían de cerrarla, sigue operando… Es imperdonable lo que le hizo (la presunta agresora) a los niños”, reprochó.
“Yo me veo como muy preocupada por la situación de que, como es del Gobierno, la van a proteger”, sentenció.
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