Entre martes y jueves, elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) fueron blanco de ataques en los municipios de Satevó y Allende, en los que un civil armado resultó abatido y un militar quedó lesionado. Ambas agresiones ocurrieron tras la localización y desmantelamiento de narcolaboratorios en Parral.
Durante el año en curso ha habido al menos cinco eventos más de la misma naturaleza, aunque ninguno dejó víctimas mortales, salvo un elemento con lesiones.
Apenas el jueves, civiles armados dispararon en contra de un convoy del Ejército Mexicano en la comunidad de Talamantes, municipio de Allende, donde un militar resultó lesionado por proyectil de arma de fuego.
El enfrentamiento ocurrió cerca del mediodía, cuando el personal castrense realizaba recorridos de vigilancia en la población ubicada a unos 10 minutos de Parral y fue sorprendido por sujetos armados.
Dos días antes ocurrió otra agresión armada en la comunidad de La Joya, en el municipio de Satevó, donde los soldados lograron abatir a uno de los atacantes y detener a otros ocho sujetos, además de asegurar nueve armas largas y un vehículo.
Fue cerca de las 3:00 de la tarde cuando las diversas corporaciones recibieron el reporte del ataque sufrido por elementos de la Defensa que realizan recorridos por caminos de terracería en dicha zona.
La agresión habría sido perpetrada por integrantes de Gente Nueva, grupo delictivo aliado al Cártel de Sinaloa, ya que dicho nombre estaba grabado en el equipo táctico asegurado por las autoridades.
Ambos eventos ocurrieron después de que agentes federales, de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal (SSPE) y de la Fiscalía General del Estado (FGE) aseguraran dos narcolaboratorio, uno el martes cerca del poblado de Las Lajas, en Parral, y otro más el miércoles, también en la misma región.
En el año han sido documentados al menos cinco casos similares, donde grupos delictivos han atentado contra elementos de la Defensa. El primero de ellos fue el 5 de marzo, en la comunidad de Atascaderos, Guadalupe y Calvo.
Los uniformados realizan recorridos en el poblado conocido como San Isidro cuando fueron atacados de manera sorpresiva con armas de grueso calibre y artefactos explosivos lanzados desde drones. Como consecuencia de la agresión un elemento fue herido en una pierna, pero afortunadamente su vida no estuvo en peligro.
El 8 de abril fue reportado otro enfrentamiento entre elementos del Ejército e integrantes de un grupo criminal entre las localidades de Santa Rosalía de Carrizales y Ciénega de Silva, en los límites de Guadalupe y Calvo y Badiraguato y otras comunidades del estado de Sinaloa.
La refriega ocurrió dos días después de que presuntos integrantes de una célula encabezada por Fausto Isidro Meza Flores, alias “E Chapo Isidro”, derribaran una avioneta tripulada por un empresario minero inglés, dos geólogos norteamericanos y un piloto chihuahuense en esa misma región.
El 13 de junio habitantes del municipio de Matamoros reportaron un intenso intercambio de fuego entre civiles armados y efectivos de la Defensa Nacional y la Secretaría de Seguridad Pública Estatal (SSPE).
Un mes después, el 24 de julio hubo otro evento violento en Guadalupe y Calvo, esta vez en la comunidad de El Ocote, donde de nueva cuenta soldados fueron blanco de un ataque con drones explosivo que por fortuna no dejó víctimas mortales ni heridos.
Finalmente, el 9 de agosto las autoridades recibieron varios reportes a través del 911 alertando sobre otro el atentado contra elementos de Defensa en la vía corta a Chihuahua.
El hecho ocurrió en el kilómetro 85, en el tramo comprendido entre Valle de Zaragoza y Satevó. Ahí, personal militar enfrentó a un grupo de sujetos armados que huyeron entre brechas y caminos rurales. (Argelia Domínguez/el Diario)