Autoridades federales confirmaron un aumento en las operaciones de aplicación de la ley de inmigración en la ciudad más grande de Carolina del Norte, donde el sábado se vio a agentes realizando arrestos en distintos lugares.

"Estamos enviando refuerzos de las fuerzas del orden del DHS a Charlotte para garantizar que los estadounidenses estén seguros y se eliminen las amenazas a la seguridad pública", dijo en un comunicado Tricia McLaughlin, secretaria adjunta de Asuntos Públicos del Departamento de Seguridad Nacional, aludiendo a esta agencia por sus siglas en inglés.

Autoridades locales, como la Alcaldesa de Charlotte, Vi Lyles, criticaron tales acciones, diciendo en un comunicado que "provocan miedo e incertidumbre innecesarios".

"Queremos que los habitantes de Charlotte y el Condado de Mecklenburg sepan que apoyamos a todos los residentes que simplemente quieren continuar con sus vidas", se lee en el comunicado, que también fue firmado por el comisionado del condado Mark Jerrell y Stephanie Sneed, de la junta de educación de Charlotte-Mecklenburg.

El Gobierno federal no había anunciado esta iniciativa. Sin embargo, el jefe policial del condado de Mecklenburg, Garry McFadden, confirmó a principios de esta semana que dos funcionarios federales le informaron que los agentes de Aduanas llegarían pronto.

Charlotte es una ciudad racialmente diversa con más de 900 mil residentes, incluidos más de 150 mil nacidos en el extranjero, según autoridades locales.

Paola Garcia, portavoz de Camino, una organización sin fines de lucro bilingüe que atiende a familias en Charlotte, dijo que, desde el viernes, ella y sus colegas han observado un aumento en la cantidad de detenciones realizadas por agentes de la Patrulla Fronteriza y del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).

"Básicamente, lo que vemos es que han detenido a muchas personas", señaló Garcia. "Incluso vi a algunas personas siendo detenidas de camino al trabajo ayer, y luego, miembros de la comunidad han notado un aumento en el número de agentes del ICE y de la patrulla fronteriza en la ciudad de Charlotte".

Willy Aceituno, un ciudadano estadounidense nacido en Honduras, se dirigía al trabajo cuando vio a agentes de la Patrulla Fronteriza persiguiendo a personas.

"Vi a muchos latinos corriendo. Me pregunté por qué huían. La cuestión es que había muchos agentes de la Patrulla Fronteriza persiguiéndolos", dijo.

Aceituno, un residente de Charlotte de 46 años, dijo que él mismo fue detenido dos veces por agentes de la Patrulla Fronteriza. En el segundo encuentro, lo obligaron a salir de su vehículo tras romper la ventana del auto y lo arrojaron al suelo.
"Les dije, 'Soy ciudadano estadounidense'", declaró a The Associated Press. "Querían saber dónde nací, o no creían que soy ciudadano estadounidense".