El Presidente Donald Trump afirmó ayer que Estados Unidos saldrá de Irán "muy pronto", dentro de "dos, quizás tres semanas", aun si no se alcanza un acuerdo con Teherán.
La declaración refleja un nuevo giro en la postura del Mandatario estadounidense, acostumbrado a este tipo de vaivenes; esta noche ofrecerá un discurso sobre el tema.
Al entrar en su segundo mes, la guerra en Medio Oriente, que sacude la economía mundial y ha causado miles de muertos, no muestra una desescalada.
La jornada de ayer estuvo marcada por ataques a gran escala contra Irán y una amenaza de los Guardianes de la Revolución -el Ejército ideológico de la República Islámica- a grandes empresas tecnológicas estadounidenses como Google, Meta y Apple.
En tanto, Trump continuó dando señales contradictorias: el lunes prometió "aniquilar" la estratégica isla de Kharg y otros objetivos si Irán no accedía a un acuerdo, pero ayer dio marcha atrás.
"Todo lo que tengo que hacer es irme de Irán, y lo haremos muy pronto, y (los precios del petróleo) se vendrán abajo", declaró a periodistas.
Quieren Ormuz por la fuerza
Emiratos Árabes Unidos impulsa con EU y otros aliados abrir por la fuerza el Estrecho de Ormuz, según The Wall Street Journal, que citó a funcionarios árabes.
Diplomáticos emiratíes, dijo, presionan a potencias militares en Europa y Asia, y al Consejo de Seguridad de la ONU, para que se concrete esa acción.
Irán lleva guerra a la cancha
Previo a su partido amistoso contra Costa Rica, que ganaron 5-0 en Turquía, jugadores de Irán mostraron fotos de niños que murieron en una escuela de Minab, donde fallecieron 170 personas por un bombardeo de EU.