WASHINGTON (AP) — Un juez federal permitirá que el Departamento de Seguridad Nacional siga adelante por ahora con sus planes de levantar un tramo de muro fronterizo a través de un sistema de diques que protege a un pequeño poblado de Texas, rechazando los argumentos de la localidad de que la obra podría provocar inundaciones.
La decisión, dada a conocer el domingo por la tarde, supone una victoria para el gobierno del presidente Donald Trump mientras avanza a toda prisa con su esfuerzos por construir un muro de 46.000 millones de dólares a lo largo de toda la frontera entre Estados Unidos y México.
La localidad de Presidio, con alrededor de 3.200 habitantes, argumentó que el muro podría causar inundaciones y que el gobierno no cumple con la ley a medida que se apresura con sus planes. El distrito de desarrollo del pueblo presentó una demanda a principios de este año para impedir que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS por sus iniciales en inglés) siguiera adelante con la construcción.
Pero el juez señaló en su fallo del domingo que era poco probable que sus argumentos tuvieran éxito en el tribunal.
“Por las razones expuestas, a pesar de las comprensibles preocupaciones manifestadas por la parte demandante respecto de los daños que tanto esta como sus residentes puedan sufrir debido a la posible construcción del Smart Wall, el tribunal se ve obligado a rechazar la solicitud de la parte demandante de una suspensión”, indicó el juez Reggie B. Walton.