Los funcionarios del gobierno de Donald Trump han advertido durante meses sobre los cárteles mexicanos que utilizan drones cerca de la frontera entre Estados Unidos y México, asegurando que se utilizan para vigilar a los agentes fronterizos y contrabandear drogas.
Públicamente, las autoridades mexicanas se han mostrado más escépticas, restando importancia a la amenaza que representan los drones en la frontera.
Lo que está claro es que los drones se han convertido en los últimos años en una importante herramienta y arma utilizada por los cárteles mexicanos en todo el país, según miembros de los mismos grupos, analistas de seguridad y algunos funcionarios gubernamentales de ambos lados de la frontera.
Steven Willoughby, director del programa contra drones del departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, declaró en julio ante el Congreso que las autoridades estadounidenses detectaron más de 60.000 vuelos de drones a menos de 500 metros de la frontera con México en la segunda mitad de 2024 —o 326 vuelos diarios—, muchos de ellos por la noche y por encima de la altitud máxima de 123 metros permitida para los drones.
Agregó que las autoridades estadounidenses han incautado cientos de kilos de drogas transportadas en drones a través de la frontera desde 2019, incluidas más de 544 kilos en la segunda mitad de 2024. En octubre de 2023, dijo que los funcionarios estadounidenses interceptaron un dron que transportaba 1,6 kilos de pastillas de fentanilo que se dirigían de México a Estados Unidos. Indicó que las autoridades habían detenido a más de 1500 personas en relación con dicha actividad de drones en la frontera.
Tras señalar que se ha demostrado en repetidas ocasiones que los cárteles mexicanos utilizan drones en su guerra dentro de México, Willoughby declaró ante el Congreso: “Es solo cuestión de tiempo antes de que estadounidenses o fuerzas del orden sean blanco de ataques en la región fronteriza”.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, rebatió el testimonio de julio de Willoughby al día siguiente en su conferencia de prensa matutina. Dijo que las autoridades mexicanas habían observado que los cárteles utilizaban aviones no tripulados entre sí dentro del territorio mexicano, pero no en la frontera.
“No hay información de nuevos drones que estén en este momento en la frontera”, dijo.
Añadió que las autoridades estadounidenses y mexicanas estaban colaborando estrechamente en la frontera, pero que los drones no eran un problema allí. “Hay comunicación, hay coordinación. No hay nada, digamos, en particular de qué alertarse en este momento”, dijo.
El secretario de Marina de México, Raymundo Pedro Morales Ángeles, añadió en la conferencia de prensa de julio que “no se ha detectado que ese tipo de drones estén en la frontera”.
El miércoles, Sheinbaum volvió a rebatir la caracterización de los funcionarios estadounidenses sobre la amenaza de los drones en la frontera.
“No hay ninguna información del uso de drones en la frontera”, dijo en su conferencia de prensa matutina, poco después de conocerse la noticia del cierre temporal del espacio aéreo en El Paso. Dijo que, aunque no se había cerrado el espacio aéreo mexicano, su gobierno investigaría la razón por la que se había cerrado el estadounidense. El Paso se encuentra en la frontera entre México y Estados Unidos.
Sin embargo, los analistas de seguridad y un funcionario de seguridad del Estado mexicano dijeron que los cárteles han estado utilizando drones en la frontera entre Estados Unidos y México para la vigilancia y el contrabando de drogas.
En el último año, las autoridades han observado un aumento de la actividad de los drones de los cárteles en la frontera, incluso para el contrabando de drogas y la vigilancia de los movimientos de las fuerzas de seguridad estadounidenses, según un funcionario de seguridad del estado mexicano que habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado a discutir asuntos de seguridad públicamente.
El Cártel Jalisco Nueva Generación, una de las organizaciones criminales más poderosas de México, tiene la capacidad financiera necesaria para adquirir y desplegar tecnología avanzada para sus operaciones. Hace aproximadamente una década, fue el primer gran cártel en hacer un uso sistemático y a gran escala de drones, adaptando diferentes modelos para la vigilancia, el combate y el transporte.
En el estado de Michoacán, centro de una guerra territorial en la que participan el Cártel Jalisco Nueva Generación y grupos rivales, las autoridades han documentado el uso generalizado de drones para lanzar artefactos explosivos, aterrorizando a las comunidades rurales. Los agentes del cártel han utilizado allí drones capaces de transportar hasta 50 kilos de explosivos, dijo el funcionario mexicano.