El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, organizará una cumbre el 15 de julio en la que participarán decenas de países para debatir formas de contrarrestar el resurgimiento de la violencia política, según informó hoy un funcionario del Departamento de Estado.

La "reunión ministerial sobre el resurgimiento del terrorismo político" se celebrará en Washington y Rubio planea invitar a representantes de más de 60 países de regiones que incluyen el hemisferio occidental, Europa y Asia, dijo el funcionario.

La cumbre se celebra tras la estrategia antiterrorista del Presidente estadounidense, Donald Trump, firmada en mayo, centrada en identificar y neutralizar lo que la Casa Blanca denominó "grupos políticos violentos y laicos cuya ideología es antiamericana, radicalmente transgénero o anarquista, como Antifa".

El funcionario del Departamento de Estado, que habló bajo condición de anonimato, dijo que la amenaza global no se ha abordado adecuadamente en el pasado.

"Nuestro sistema operativo antiterrorista necesita una actualización para hacer frente a la realidad de tales amenazas, para proteger a los ciudadanos estadounidenses y la seguridad e intereses nacionales de Estados Unidos", argumentó el funcionario.

Los esfuerzos de Estados Unidos se centran en actividades que cumplen con la definición de terrorismo: asesinatos, secuestros, amenazas violentas contra el Gobierno, las instalaciones y las fuerzas del orden, así como ataques contra infraestructuras críticas y personal militar, dijo el funcionario.

Tras el asesinato en septiembre del activista conservador Charlie Kirk, los asesores de la Casa Blanca pidieron un esfuerzo coordinado contra grupos de izquierda no identificados acusados de promover la violencia.

La Casa Blanca afirmó que la estrategia estadounidense también se centraría en los grupos de extrema derecha que fomentan la violencia.