Washington DC.- El Ejército estadounidense atacó hoy una embarcación acusada presuntamente de contrabando de drogas en el Pacífico oriental, lo que dejó a dos hombres muertos, en el marco de una campaña que la Administración Trump lleva a cabo desde hace meses contra supuestos narcotraficantes en América Latina.
La última ofensiva eleva a al menos 207 el número de personas que han muerto en ataques contra embarcaciones por parte del Ejército estadounidense desde que la Administración comenzó a atacar, a principios de septiembre, a quienes denomina "narcoterroristas".
Como suele ocurrir con la mayoría de las declaraciones militares sobre las ofensivas en el Pacífico oriental y el mar Caribe, el Comando Sur de Estados Unidos afirmó que su objetivo eran los presuntos narcotraficantes que operaban en rutas de contrabando conocidas. Sin embargo, el Ejército no presentó pruebas de que la embarcación transportara drogas. Un video publicado en X mostraba una lancha a toda velocidad antes de incendiarse.
El Presidente estadounidense, Donald Trump, ha declarado que Estados Unidos se encuentra en "conflicto armado" con los cárteles de Latinoamérica y ha justificado los ataques como una escalada necesaria para frenar el flujo de drogas hacia Estados Unidos y las sobredosis fatales que cobran vidas estadounidenses.
Los críticos han cuestionado la legalidad general de estas operaciones, así como su eficacia, en parte porque el fentanilo, responsable de muchas sobredosis mortales, suele ser traficado a Estados Unidos por tierra desde México, donde se produce con productos químicos importados de China e India.
Estas agresiones han sido objeto de un intenso escrutinio por parte de algunos legisladores demócratas y expertos en derecho militar. El primer ataque del Ejército estadounidense a principios de septiembre generó especial preocupación entre algunos legisladores y quienes estudian el derecho militar.
El organismo de control del Pentágono anunció en mayo que investigará si las fuerzas armadas estadounidenses siguieron un marco de selección de objetivos establecido al llevar a cabo las ofensivas. Sin embargo, la evaluación se centra específicamente en el ciclo de selección de objetivos conjuntos de seis fases y no en la legalidad de los ataques, según indicó la oficina del inspector general.