La respuesta a la crisis que enfrenta Cuba, agravada por el bloqueo a la entrega de combustibles, debe ser la apertura democrática y económica del régimen, así como la liberación inmediata de los más de mil presos políticos, consideró un grupo de cubanos residentes en México.

En una carta pública, a la que se han adherido también mexicanos de distintas profesiones, los isleños sostuvieron que México debería asumir un rol proactivo en la liberación democrática de la nación caribeña y no limitarse a la ayuda humanitaria.

"La democratización del país es la condición básica para remontar la profunda crisis humanitaria que atraviesa el pueblo cubano: sin cambios en las condiciones que han conducido al colapso actual, existente ya antes de la Orden Ejecutiva del 29 de enero de 2026, el pueblo cubano no dejará de vivir en catástrofe humanitaria permanente mientras la cúpula política y económica continúa lucrando con la miseria de las y los cubanos que viven dentro del país y el trabajo de quienes viven fuera, en la diáspora y el exilio", señalaron.

La demanda más apremiante de la sociedad civil cubana, sostuvieron, es la liberación inmediata y sin condiciones de todas y todos los presos políticos y el cese inmediato de la represión política.

"Las presas y presos políticos son la expresión más cruel y acabada de un sistema represivo que, a pesar de la crisis, no ha dejado de funcionar para garantizar el control de cualquier posible disidencia, oposición y/o posicionamiento crítico de las y los cubanos. Esta demanda articula a un sector importante de la sociedad cubana", plantearon.

A la liberación de los presos políticos, consideraron, deben seguir una serie de medidas que conformen una ruta crítica para la democratización del país.

"Más que responder a presiones unilaterales de un solo gobierno, esta ruta crítica debe exigirse y garantizarse con una observación multilateral, a la que México está en condiciones de contribuir como país vecino con capacidad de negociación", señalaron.

En la isla, dijeron, debe terminar de inmediato la represión política y se deben restaurar los derechos civiles de expresión, asociación, manifestación y libertad académica.

También, deben cesar todas las limitaciones para el regreso los cubanos en el exilio, y se tiene que permitir la inversión y la apertura de empresas.

"La presión de Estados Unidos ocurre en un contexto de renovada política imperial, pero la reacción ante ella no puede ser exaltar a Cuba como un paraíso de la justicia social (que no existe), ni negarse a reconocer el status autoritario y abiertamente represivo del gobierno actual, ni dejar de posicionarse en favor de la democratización de Cuba como condición ineludible de cualquier proceso de negociación", señalaron.

La carta, fechada el 9 de febrero, fue subida a una plataforma de Google en búsqueda de adhesiones; hasta el momento suman alrededor de 200 firmas entre las que destacan las de escritores, periodistas y académicos.