El Rey Charles III afirmó que "la ley debe seguir su curso" tras el arresto de su hermano, Andrew Mountbatten-Windsor, quien fue detenido bajo sospecha de mala conducta en el ejercicio de un cargo público durante su etapa como enviado comercial, en relación con el caso Jeffrey Epstein.
En un comunicado firmado como "Charles R.", el monarca señaló que recibió la noticia con "profunda preocupación" y subrayó que corresponde ahora un proceso "completo, justo y adecuado" a cargo de las autoridades competentes.
"Permítanme decirlo claramente: la ley debe seguir su curso. Mientras este proceso continúe, no sería correcto que yo hiciera más comentarios sobre este asunto", expresó, al tiempo que garantizó plena cooperación institucional.Por su parte, el Príncipe William y su esposa, Kate Middleton expresaron su respaldo al mensaje emitido por el Rey, alineándose con la postura oficial de respeto al proceso judicial en curso.
Andrew fue detenido este jueves, día en que cumplía 66 años, en una propiedad del Sandringham Estate, en Norfolk, alrededor de las 08:00 horas. La residencia, junto con su antigua vivienda en Windsor Great Park, continúa bajo registro policial.
En un comunicado, la policía informó que arrestó a "un hombre de unos sesenta años de Norfolk bajo sospecha de mala conducta en el ejercicio de un cargo público", sin identificarlo formalmente, como es habitual en el Reino Unido.
Entre los documentos que forman parte de los archivos Epstein figura un correo electrónico fechado el 24 de diciembre de 2010 en el que el ex Príncipe habría remitido al financiero un "informe confidencial" sobre oportunidades de inversión en Afganistán.Otros mensajes incluidos en esos archivos sugieren que también compartió reportes sobre viajes de trabajo a China, Singapur y Vietnam.
De acuerdo con el Crown Prosecution Service, la mala conducta en el ejercicio de un cargo público puede acarrear una pena máxima de cadena perpetua.Andrew permanece detenido y hasta ahora no se ha informado públicamente el lugar exacto donde se encuentra bajo custodia, según la BBC.
El arresto se suma a decisiones adoptadas en octubre pasado, cuando Charles III lo despojó de sus títulos reales y le pidió abandonar Royal Lodge, residencia que ocupó durante más de dos décadas.