Colombia.- Un electorado profundamente dividido elige hoy al Presidente de Colombia en una reñida segunda vuelta electoral entre el progresista Iván Cepeda y el conservador Abelardo de la Espriella, quienes han capitalizado el temor popular a la violencia en un país que aún lidia con grupos armados ilegales .

Los centros de votación abrieron a las 8:00 de la mañana para el balotaje en el que se elegirá al sucesor del Presidente Gustavo Petro, quien durante el inicio de la votación llamó a los colombianos a sufragar con libertad y rechazó cualquier injerencia de otros países en el torneo electoral.

La decisión está en manos de más de 41 millones de colombianos que están habilitados para votar, aunque no están obligados a hacerlo, en los centros que estarán abiertos hasta las 4:00 pm.

Luego iniciará el conteo preliminar de los sufragios, que tiene una función informativa y que en los días posteriores será verificado durante el escrutinio en el que se declarará al ganador de la elección.

Tras vencer en primera vuelta a otros nueve candidatos, De la Espriella y Cepeda avanzaron a la segunda vuelta con una diferencia de sólo 673 mil votos.

La expectativa por el resultado del balotaje está puesta en la holgura del resultado luego de que Petro, aliado político de Cepeda, cuestionara el de la primera vuelta y advirtiera, sin pruebas, sobre un posible fraude.

"La decisión la toman los jueces, después de evaluar las quejas que haya, a los jueces obedeceré", dijo Petro al dar el banderazo de la jornada en la Plaza de Bolívar en el centro de Bogotá en medio de un fuerte dispositivo de seguridad.

"Todo lo que sea antes vale como información".

Instituciones estatales como la Defensoría del Pueblo y la Procuraduría han llamado a los candidatos, al Mandatario y a líderes políticos a promover mensajes de confianza y desincentivar la violencia.

Propuestas antagónicas


"Es la primera vez que vemos que se divide por dos candidatos: el uno por la izquierda y el otro por la derecha", aseguró antes de la votación a The Associated Press Marcela Mejía, una vendedora de corbatas de Cali, en el suroeste del país.

Los candidatos prometen dos modelos políticos antagónicos.

Cepeda, senador del oficialista Pacto Histórico, busca dar continuidad a la agenda política de Petro , quien no se puede reelegir, de un "cambio" en favor de los más vulnerables y alega que la Oposición no le permitió al presidente saliente ejecutar todos sus proyectos sociales durante su mandato.

A su vez Cepeda, quien ha sido facilitador en varios diálogos de paz con los grupos armados, no descarta continuar con las negociaciones pese a que la política de paz de Petro ha sido cuestionada.

Esta semana logró desarmar a un centenar de ilegales, uno de sus resultados tangibles pero aún lejos de la meta que se trazó.

"Queremos que haya un cambio en Colombia porque siempre es la misma violencia, siempre todo lo mismo. Dijo (Petro) que iba a bajar que los servicios, que iba a bajar el alimento, y todo esta mas caro", aseguró a la AP Yolanda Hernández, quien votó en el 2022 por Petro, pero ahora apostó por el conservador.

Dedicada a las ventas ambulantes, Hernández vendió lapiceros en la entrada de un puesto de votación de Bogotá para quienes no confían en el que otorga la Registraduría por miedo al fraude.

Las elecciones se celebran una década después de la histórica firma del acuerdo de paz con la guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), pero la violencia resurgió con fuerza avivada por la disputa entre los grupos armados por dominar las rentas ilegales del narcotráfico y la minería informal.
Petro anunció el sábado que un poderoso cabecilla de una facción de las extintas FARC, conocido como "Marlon" y a quien las autoridades atribuyen un atentado que dejó 20 muertos en el suroccidente del país , fue dado de baja.