Ottawa, Canadá.- El Primer Ministro de Canadá, Mark Carney, advirtió hoy que Estados Unidos busca debilitar la unidad de su país y llamó a los habitantes de Alberta a rechazar el inicio de un proceso de separación, a cuatro días de una votación que podría abrir el camino a un futuro referendo de independencia.
Durante un mitin celebrado en Calgary, provincia rica en petróleo, Carney afirmó que actores externos intentan dividir a Canadá para poder controlarlo, en un contexto de tensiones comerciales con el Gobierno del Presidente estadounidense, Donald Trump.
"Algunos fuera de nuestras fronteras están trabajando para dividirnos para poder poseernos", sostuvo el Mandatario, de acuerdo con declaraciones recogidas por Associated Press.
Aunque no mencionó directamente a Trump durante el discurso, sus advertencias se producen después de que el republicano amenazara en repetidas ocasiones con convertir a Canadá en el estado 51 de Estados Unidos.
Carney calificó la consulta como inoportuna ante un escenario internacional cada vez más inestable y pidió a los votantes no utilizarla únicamente para enviar un mensaje de descontento al Gobierno federal.
"No se dejen engañar por la idea de que pueden 'enviar un mensaje' con su voto", dijo.
Añadió que votar contra Canadá podría conducir a años de división e incertidumbre.
La votación está prevista para el lunes 19 de octubre. Los habitantes de Alberta no decidirán directamente si la provincia se independiza, sino si instruyen al Gobierno provincial a iniciar el procedimiento legal para celebrar posteriormente un referendo vinculante sobre la separación.
El movimiento separatista ha ganado fuerza entre sectores que consideran que Ottawa limita el desarrollo de la industria petrolera y gasística de Alberta, y que la provincia aporta más recursos al Gobierno federal de los que recibe.
Sus dirigentes sostienen que una eventual separación les daría mayor control sobre sus ingresos y políticas económicas.
La Premier de Alberta, Danielle Smith, convocó la consulta, pero ha expresado su respaldo a que la provincia permanezca dentro de Canadá.
Smith emitió su voto anticipado el miércoles y afirmó que eligió la permanencia.
Carney, quien creció en Alberta, reconoció que el descontento de parte de la población con el Gobierno federal tiene raíces reales.
Sin embargo, defendió que la provincia puede prosperar dentro de una Canadá unida y destacó proyectos de infraestructura energética, incluido un oleoducto propuesto hacia la costa del Pacífico, que busca ampliar los mercados para el crudo canadiense y reducir la dependencia comercial de Estados Unidos.
La advertencia también se produce después de reportes sobre contactos entre representantes del movimiento separatista y operadores políticos republicanos en Estados Unidos.
Carney afirmó que su Gobierno espera que los gobiernos extranjeros, incluido el estadounidense, se abstengan de intervenir en los procesos electorales de Canadá.
La consulta de Alberta ocurre en medio de un deterioro de las relaciones entre Ottawa y Washington por la guerra comercial impulsada por Trump y sus declaraciones sobre la soberanía canadiense.
Si los votantes respaldan iniciar el proceso de separación, todavía serían necesarias negociaciones y pasos constitucionales antes de que la provincia pudiera independizarse.