Al menos 11 personas murieron durante la nueva serie de bombardeos estadounidenses contra Irán, informó este miércoles (hora local) la agencia estatal IRNA, en medio de la reanudación de las hostilidades entre Washington y Teherán tras un periodo de relativa calma.

Según IRNA, siete personas fallecieron y ocho resultaron heridas en un ataque con misiles en la provincia de Juzestán, en el suroeste del país.

Otros cuatro civiles murieron en la localidad de Kuhestak, en la provincia de Hormozgán, donde un ataque alcanzó una vivienda en la que se celebraba una boda.

Más de 50 personas resultaron heridas en el incidente, de acuerdo con autoridades iraníes y la Media Luna Roja.

Los ataques forman parte de una nueva escalada entre Estados Unidos e Irán, después de que el Ejército estadounidense reanudara sus operaciones contra objetivos iraníes tras semanas sin enfrentamientos de esta magnitud.

Washington señaló que sus ataques estaban dirigidos contra instalaciones de la Guardia Revolucionaria y capacidades militares relacionadas con las tensiones en el Estrecho de Ormuz.
En respuesta, Irán lanzó misiles y drones contra posiciones estadounidenses en distintos puntos de Medio Oriente, incluidos objetivos en Jordania, Irak y Baréin, ampliando el alcance de la confrontación regional.