A más de dos meses del homicidio de Francisco Javier Romero López, un joven de 20 años asesinado a balazos en la colonia Continental, la familia de la víctima lamentó que el presunto responsable sigue en libertad por retrasos en el Poder Judicial, situación que no sólo ha frenado la ejecución de la orden de aprehensión, sino también los mantiene en un miedo constante.
Por ello, exigen justicia y protección, ya que consideran que la permanencia en las calles de Alejandro R. M., el presunto asesino, representa un riesgo para la sociedad, en especial para ellos, ya que el agresor actuó de manera deliberada, mató a un joven inocente, truncó su futuro y causó un profundo dolor en su familia.
En entrevista, explicaron que el proceso penal está detenido debido a un amparo promovido por el señalado como responsable, cuya audiencia constitucional fue diferida por un juez federal hasta el 5 de enero de 2026, a pesar de que originalmente estaba programada para finales de noviembre.
“Ahorita estamos obviamente esperando que llegue la audiencia del amparo, la cual habrían resuelto si el juez no la hubiera pospuesto desde el 27 de noviembre. Es hasta esa fecha cuando tienen la resolución y donde pueden ejecutar ya la orden de aprehensión”, señaló un familiar de la víctima.
Los familiares explicaron que la Fiscalía General del Estado (FGE) ha integrado la carpeta de investigación con testimonios, peritajes y evidencias suficientes; sin embargo, legalmente está impedida para detener al imputado mientras no resuelvan el recurso federal.
“Hasta ahorita la Fiscalía ha hecho, dentro de lo que cabe, bien su trabajo, pero tiene las manos amarradas porque no puede ejecutar la orden de aprehensión si el juez no resuelve la situación”, afirmaron familiares.
Los allegados atribuyen directamente al Poder Judicial la dilación del proceso, al considerar que no es justificable el aplazamiento de una audiencia en un caso de homicidio.
Indicaron que si bien entienden que durante diciembre reducen las actividades por el periodo vacacional, consideran que la gravedad del delito ameritaba un trato prioritario.
“Entendemos que en diciembre los juzgados salen de vacaciones y posponen todo, pero aun así es un caso muy grave. El joven ya tiene dos meses que falleció injustamente”, expresaron.
Tras los hechos, la Fiscalía aseguró domicilios, evidencias y recabó declaraciones de los testigos que son clave. Alejandro R. M. promovió un recurso de amparo ante un juez federal para impedir su detención, dentro del expediente 2262/2025.
Este amparo le otorgó una suspensión temporal. Esto no cancela la investigación ni la orden de aprehensión; únicamente evita que sea detenido mientras se resuelve, y le da el privilegio de continuar en libertad aun cuando está bajo investigación de algo tan grave como lo es un homicidio, denunciaron.
El juez federal reprogramó la audiencia constitucional que originalmente estaba para el 26 de noviembre, para el próximo 5 de enero, por lo que el proceso continúa activo en el ámbito penal y federal, otorgándole más tiempo en libertad al señalado y oportunidad para huir o vivir una libertad que ya no le corresponde, dijeron.
Familiares y amigos de Francisco Javier buscan que el caso avance y que la justicia prevalezca, ya que lo que hoy detiene únicamente a la Fiscalía para detención del señalado es dicha resolución. Detallaron que, dentro del mismo amparo, el presunto responsable interpuso una queja ante un Tribunal Colegiado, la cual —según confirmaron— fue desechada y archivada al quedar sin materia.
“Metió una queja al Tribunal Colegiado con situaciones meramente para hacer tiempo en el proceso legal. Se le negó todo, se quedó sin materia y se archivó”, explicaron.
La familia de Francisco Javier advirtió que la libertad del presunto agresor representa un riesgo real, por lo que solicitan que sus nombres sean mantenidos bajo anonimato, ante la falta de medidas de protección como víctimas secundarias.
Francisco Javier Romero López estudiaba Criminología en la Universidad de Nueva Vizcaya y trabajaba. Los dictámenes oficiales confirmaron que no presentaba alcohol ni drogas en su organismo.
“Era un muchacho regular, estaba estudiando, estaba trabajando y fue una víctima circunstancial esa noche”, expresa un familiar cercano.
Relató que el joven salió de trabajar y acudió a una reunión donde ocurrió una discusión entre su amigo Érick y una mujer de nombre Ximena, conflicto del cual él no formó parte.
Tras esa reunión acudió a otro domicilio y posteriormente a casa de Érick, donde fue alcanzado por los disparos dirigidos originalmente a su amigo, según detallan testigos.
Las personas en el lugar de los hechos detallaron que Alejandro R. M., padre de Ximena, llegó en una camioneta blanca, descendió y disparó en contra de los dos jóvenes, Francisco Javier falleció y Érick resultó ileso.
La Guardia Nacional confirmó su fallecimiento, y los peritos de Criminalística localizaron casquillos calibre 45 y evidencia de los disparos en la entrada principal del domicilio.
Familiares expresan que la muerte de Francisco Javier dejó una dolor intenso, especialmente para el padre del joven. “El papá no ha podido leer el expediente policial, no ha querido leer exactamente cómo fue esa noche”, explicaron.
Subrayaron que no existe ninguna relación previa entre la víctima y el agresor, pero que aun así el temor persiste.
“Nunca lo conocimos antes, ni la víctima lo conocía. No sabíamos nada de ellos, no vivimos cerca ni hay ninguna relación, pero es muy fácil ubicar a las personas por redes sociales”, indicaron
Finalmente, los familiares hicieron un llamado a las autoridades judiciales para que realicen su trabajo sin más retrasos.
“Lo único que queremos es que la audiencia del 5 de enero no sea pospuesta y resuelvan para que la orden de aprehensión pueda ser ejecutada. Debe quedar claro que hay una persona libre en nuestra sociedad que no debería estar libre por un delito tan grave”, exigieron los familiares.