Chihuahua, Chih.- El arzobispo de Chihuahua, Constancio Miranda Weckmann, realizó ayer la tradicional misa de Domingo de Resurrección en la Catedral capitalina, un recinto abarrotado de fieles, con lo que terminó la Semana Santa de este año.
En este ritual recordaron la victoria de Jesucristo sobre la muerte, luego de haber sido crucificado el Viernes Santo.
El obispo envió un mensaje de paz y recordó que es tiempo de alegría, por lo que hay que regocijarse por el milagro de Jesús resucitado.
En su mensaje, el obispo reflexionó que la resurrección de Cristo es tan importante que, de no haber sido así, la fe sería en vano, por eso los apóstoles dieron testimonio que prevalece hasta los días actuales.
“Este día recordemos que ¡Cristo Vive!, vive en cada uno de nosotros y nos debemos a él”, platicó el obispo durante su sermón, en el que dio la bienvenida a la temporada de la Pascua, seguida de un aplauso hacia Jesús por el triunfo sobre la muerte.
Esto, lo basó en el evangelio según San Juan, el cual, dice textualmente lo siguiente: “El primer día después del sábado, estando todavía oscuro, fue María Magdalena al sepulcro y vio removida la piedra que lo cerraba. Echó a correr, llegó a la casa donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo: se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto.
Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos iban corriendo juntos, pero el otro discípulo corría más aprisa que Pedro y llegó primero al sepulcro, e inclinándose, miró los lienzos puestos en el suelo, pero no entró
En eso llegó Simón Pedro, que lo venía siguiendo, y entró en el sepulcro. Contempló los lienzos puestos en el suelo y el sudario, que había estado sobre la cabeza de Jesús, puesto no con los lienzos en el suelo, sino doblado en sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro y vio y creyó, porque hasta entonces no habían entendido las escrituras, según las cuales Jesús debía resucitar de entre los muertos”.
• DURANTE la homilía el obispo destacó que la victoria de Cristo es tan importante que, de no haber sido así, la fe sería en vano, por eso los apóstoles dieron testimonio que prevalece hasta los días actuales
• ENVIÓ un mensaje de paz y recordó que es tiempo de alegría, por lo que hay que regocijarse por el milagro de Jesús