Chihuahua, Chih.- El Diario tuvo acceso a un video donde quedó expuesto el incidente en que Eloy Soto Payán y los abogados Héctor Villasana y Enrique Eduardo Muñoz fueron agredidos a manos de Fernando, alias “El Chapito”/”El Chino” Ramírez, afuera de la funeraria Loya, en pleno centro de la ciudad de Parral, el pasado 29 de septiembre a las 17 horas con 13 minutos.
De acuerdo con las imágenes, Fernando Ramírez estacionó su camioneta de color blanco cerrando el paso a la boca calle de la funeraria; tras bajar del vehículo, corrió hacia donde caminaba a Eloy Soto.
Al llegar, Fernando lo golpeó con la pistola en la cabeza; detrás de la víctima estaba Héctor Villasana, y a su lado -aunque no se observa en el video-, Enrique Muñoz, quien también recibió heridas.
Hay intercambio de patadas y golpes entre Eloy y Fernando, mientras Villasana, escondido en lo que parece ser la puerta de acceso a la funeraria, mira su abdomen y alza el saco; ya estaba lesionado, porque un tiro habría escapado de la pistola de Fernando con el cachazo; también recibe una lesión Enrique.
Mientras esto ocurre, Eloy sigue trenzado a golpes con Fernando a quien hace retroceder y luego correr, pero lo alcanza y derriba, cayendo ambos en el pavimento, donde se hacen de nuevo de golpes y patadas.
Eloy trata desesperadamente de arrebatar el arma, pero Fernando no la suelta; en eso aparece otra persona que auxilia en el sometimiento del agresor. Una mujer se aproxima por el escándalo para ver lo ocurrido, terminando la videograbación.
El video de 35 segundos fue obtenido por El Diario de manera extraoficial, a unas semanas de que el agresor fue liberado de responsabilidad por una magistratura del Tribunal Superior de Justicia (TSJ).
Lo anterior en un contexto donde han sido interpuestas quejas y un amparo, por la liberación del presunto responsable de lesiones con arma de fuego en perjuicio de dichos litigantes, quienes asistían al servicio funerario de Luis Carlos Baca Herrera, padrastro de Muñoz.
El arma utilizada fue una Browning calibre .22 oculta en el puño del agresor.
GRACIAS A DIOS ESTAMOS BIEN: VILLASANA
“Gracias a Dios y su infinita misericordia estamos bien. Gracias por sus mensajes y oraciones”, publicó en redes sociales el abogado Héctor Villasana, tras haber sido herido de un balazo disparado presuntamente por Fernando Ramírez.
El litigante chihuahuense escribió la madrugada siguiente al ataque, recibiendo muchas reacciones y comentarios de apoyo.
Al llegar los agentes tras una llamada al 911 a las 17:35 horas, localizaron a uno de los lesionados sentado en la banqueta, quien señaló al responsable de la agresión. El arma utilizada sería una calibre .22. Las autoridades policiales refirieron que el presunto agresor fue detenido en la colonia Las Fuentes.
‘FUERON MALOS ENTENDIDOS’, DIJO SOTO
De manera posterior al ataque, Eloy Soto aseguró que todo se originó debido a malentendidos con el agresor identificado como " El Chino", lo que detonó la agresión durante el sepelio de Luis Carlos Baca, padrastro de su amigo Enrique Muñoz.
Dijo que salió a hablar con Fernando, tras recibir mensajes por el celular.
“Me mandó mensajes y luego me habló por teléfono. Yo accedí a salir para aclarar las cosas. Nunca imaginé lo que estaba por suceder”, declaró.
“El problema era conmigo. Enrique, Héctor y “El Chino” son primos entre sí y nada tenían que ver. Los dos primeros salieron detrás de mí por precaución, y terminaron heridos por Fernando”.
Soto precisó que, tras los disparos, se abalanzó sobre Fernando y logró desarmarlo. La calibre .22 fue entregada posteriormente a uno de los del grupo que ya estaban en el lugar, puesto que la mayoría son amigos y conocidos de ambos, además varios de ellos son abogados.
Tras la resolución de la magistrada Elizabeth Macías que liberó de responsabilidad a Fernando Ramírez, el abogado Héctor Villasana compartió un comunicado en el que criticó la resolución.
“Las heridas sufridas son reales, graves y permanentes. Uno de los afectados incluso mantiene alojado un proyectil en su cuerpo hasta el día de hoy”, indicó en el texto firmado por los demás involucrados.
“El pasado 10 de abril fuimos testigos de un nuevo y grave atropello a la justicia en el estado de Chihuahua”, precisó.
Enfatizó que a pesar de la gravedad de los hechos, de la evidencia existente y de que el imputado fue inicialmente vinculado a proceso y sujeto a prisión preventiva, la magistrada Elizabeth Macías decidió revocar dicha resolución y dejar impune al agresor.
El pasado lunes, Villasana, Muñoz y Soto, presentaron quejas ante el Tribunal de Disciplina y un juicio político contra la magistrada en el Congreso, así como un amparo en contra de la decisión adoptada que benefició al agresor. (De la Redacción / El Diario)