Chihuahua, Chih.- Las fugas en la red de distribución representan una pérdida de alrededor del 15 por ciento del agua que circula por la infraestructura hidráulica de Chihuahua, de acuerdo con información de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS), que señaló que actualmente trabajan en la modernización de las líneas que ya cumplieron con su vida útil.
El organismo indicó que este porcentaje corresponde al volumen de agua perdida a través de fugas en la red, una problemática que busca reducirse mediante la sustitución de tuberías antiguas y la atención constante de las fallas presentadas en distintos puntos de la ciudad.
Como parte de estas acciones, la JMAS realiza diariamente entre 20 y 30 reparaciones relacionadas con infraestructura hidráulica y sanitaria. Los trabajos incluyen la atención de fugas, así como el reemplazo de tuberías y otros componentes que presentan desgaste debido a los años de servicio.
La dependencia explicó que una parte importante de las labores consiste precisamente en renovar las líneas que ya concluyeron su periodo de vida útil, con el objetivo de avanzar gradualmente hacia una red más moderna y disminuir las pérdidas de agua.
El organismo destacó que la modernización de la infraestructura sigue como una actividad permanente, debido a que las tuberías y sistemas de conducción requieren intervenciones conforme aumenta su antigüedad y comienzan a presentar fallas.
De acuerdo con la información proporcionada por el área técnica de la JMAS, la actual administración estatal ha destinado cuatro veces más recursos al mejoramiento de las redes hidrosanitarias, que comprenden tanto los sistemas de agua potable como los de drenaje, en comparación con administraciones anteriores.
La inversión, señaló el organismo, busca mejorar las condiciones de la infraestructura y ofrecer un servicio más eficiente a la población, además de atender uno de los principales retos para los sistemas de agua: reducir las pérdidas ocasionadas por fugas y el deterioro de las tuberías.
La dependencia sostuvo que en administraciones anteriores existió una menor inversión en este rubro, mientras que actualmente han priorizado la renovación de las redes de agua y drenaje, con una inversión que, según sus registros técnicos, es cuatro veces mayor.
Las reparaciones cotidianas forman parte de este esfuerzo, pues además de solucionar problemas que ya fueron detectados, permiten sustituir paulatinamente infraestructura antigua antes de que presente fallas mayores.
El nivel de agua que perdida por fugas, equivalente al 15 por ciento de la red, representa así uno de los indicadores que reflejan la necesidad de continuar con la renovación de la infraestructura. La JMAS señaló que los trabajos no están limitados a atender los reportes de fugas, sino que también contemplan la modernización de las líneas que han terminado su vida útil.
Con un promedio de hasta 30 intervenciones diarias, el organismo busca avanzar en la sustitución de la red vieja y mejorar las condiciones de los sistemas hidrosanitarios, con el propósito de disminuir las pérdidas y garantizar una prestación más eficiente del servicio de agua potable y drenaje.