Chihuahua, Chih.- “Que quienes te hicieron esto, no le hagan mas daño a las personas; perdón por ellos y para ellos. Que Dios te permita descansar en paz”.
Lo anterior fue externado por el sacerdote que ofició la misa en honor a Jesús Antonio de la O Valdez uno de los diez mineros que fueron secuestrados en Sinaloa y posteriormente, hallados sin vida cinco de ellos.
Entre lágrimas y música, Jesús Antonio fue despedido por sus seres queridos -alrededor de 150 personas- que pidieron por su eterno descanso durante la ceremonia religiosa en la funeraria La Colina.
Luego, el cuerpo de Jesús Antonio “Tony” fue llevado al panteón (que está a unos pasos del recinto), en donde fue sepultado.
Al llegar al sitio, sus familiares y amigos -quienes cargaban una foto de él- lloraron junto a su ataúd.
Luego de unos minutos, Jesús Antonio, pudo por fin, descansar en paz.