“Descansa en paz Karlita hermosa, siempre estarás en nuestros corazones”, decía una fotografía de Karla Judith A. A. agente del Ministerio Público y víctima de feminicidio, que fue colocada junto a su ataúd.

El cuerpo fue velado ayer en la funeraria Nuevo Amanecer; familiares, amigos y compañeros de la Fiscalía General del Estado (FGE) acudieron al lugar en donde vestidos de negro lloraron por la muerte de su ser querido.

En el sitio había coronas de flores de todos los colores, algunas de ellas eran de las unidades de robo y secuestros, otras de familiares, instituciones educativas e incluso de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal (SSPE).

El ambiente era de tristeza, algunas personas rezaban en voz baja, mientras otras tenían el rostro lleno de desolación.

Al recinto llegó un señor de edad avanzada, se acercó al féretro y entre sollozos dijo: “pronto nos veremos… más rápido de lo que crees”. Éste secó sus lágrimas y permaneció en la sala.

Karla Judith era servidora pública adscrita al Grupo Especializado de Vehículos Robados de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Chihuahua y docente en el Instituto Estatal de Seguridad Pública (IESP) de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE).

Trabajó de marzo del 2011 - a diciembre del 2020, en la FGE y reingresó el 3 de abril de 2023; es decir, tenía casi 13 años laborando para dicha dependencia.

Durante ese tiempo, estuvo en los departamentos de Control Interno, Unidad Especializada en Investigación de Delitos Patrimoniales, el Instituto de Seguridad Pública, y la Unidad Especializada en Investigación de Delitos de Robo, y daba clases en el Instituto y de inglés.

Sus compañeros la describen como una persona muy amable, atenta, y servicial.

Trabajaba los fines de semana, su familia radica en Estados Unidos y tenía unos meses que le habían detectado cáncer.

Actualmente, realizaba funciones más del tipo administrativo y no ejercía en audiencias.

Su muerte ha generado conmoción ya que, el principal sospechoso del asesinato es su hijo Abdel Sebastián Z. A., de 24 años. (Alejandra Sánchez / El Diario)