Chihuahua.- Los organizadores de la marcha contra la gobernadora Maru Campos, que encabezó la presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel calcularon que reunirían a más de 10 mil personas, pero la cantidad quedó reducida considerablemente a unas tres mil, debido a maniobras de contención llevadas a cabo por el movimiento #Yoconmaru en todos los accesos carreteros a Chihuahua con bloqueos.
Los manifestantes impidieron desde altas horas de la noche del viernes el paso por la carretera Panamericana, a la altura de Lázaro Cárdenas, para impedir el ingreso a la ciudad de Chihuahua. En el aeropuerto Roberto Fierro, inconformes increparon al secretario de Organización de Morena, Andrés López Beltrán.
La avenida Universidad amaneció tapizada con gallardetes, propaganda que en parte fue retirada por morenistas que iban delante de la marcha, la cual inició una hora tarde, y que tuvo pocos incidentes, como una persona de la tercera edad pateada por un militante morenista y un altercado a un lado del mitin con una mujer.
Frente a Palacio la presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel, tras exigir juicio político a la gobernadora, dijo: "en nuestro proyecto nacional no somos cómplices de nadie. Estamos del lado de la justicia y respeto a la ley y será juzgado quien tenga que serlo y eso incluye a la gobernadora".
Sostuvo que los manifestantes acudieron por su voluntad, "a pesar del miedo y los obstáculos, la transformación llegará a donde tenga que llegar para defender la transformación que inició Andrés Manuel López Obrador", dijo.
Previo a la concentración y movilización convocada por simpatizantes de Morena en la glorieta de Pancho Villa, decenas de vendedores ambulantes provenientes de distintos estados del país aprovecharon la afluencia de personas para instalarse en la zona y ofrecer todo tipo de mercancía alusiva al movimiento político.
Entre los comerciantes destacaron gente originaria del Estado de México, que arribó con puestos improvisados cargados de productos con imágenes de Claudia Sheinbaum, Andrés Manuel López Obrador y Omar García Harfuch, desde calcetas con dibujos de la mandataria federal, hasta chalecos, cachuchas de Morena, sombrillas, banderas mexicanas y muñecos caricaturizados de ambos personajes políticos.
Los llamados “monitos” de AMLO y Claudia fueron de los productos más buscados por asistentes y simpatizantes, con precios que iban desde los 250 pesos los modelos pequeños y hasta 350 pesos los de mayor tamaño.
Además de la venta de artículos políticos, comerciantes locales aprovecharon la concentración para ofrecer paletas heladas, frutas frescas, aguas y distintos antojitos, generando un ambiente similar al de una verbena popular alrededor del monumento de Francisco Villa.
Muchos de los vendedores portaban credenciales y distintivos relacionados con Morena, mientras otros simplemente aprovecharon la oportunidad comercial derivada de la movilización política que, según organizadores, busca exigir la destitución de la gobernadora Maru Campos.
Desde temprana hora comenzaron a llegar contingentes y simpatizantes al punto de reunión, lo que provocó un importante movimiento de comercio informal en la zona, donde las ventas aumentaron conforme crecía la concentración de personas.
La glorieta de Pancho Villa no sólo fue convertida en escenario político, sino también en un punto de intensa actividad comercial para ambulantes que encontraron en la movilización una oportunidad para incrementar sus ingresos.