Chihuahua, Chih.- Entre montañas de cartón, engrudo y personajes de moda, en un pequeño local del Mercado Reforma todavía puede escucharse el eco de una tradición.
Ahí, donde antes las piñatas eran hechas con jarros de barro y hoy cobran vida figuras de K-pop o de políticos listos para “los palazos”, Xóchitl Izaguirre mantiene vivo un oficio heredado por su madre, Loreto Chávez, hace más de 50 años. En tiempos donde cualquiera ofrece piñatas por internet y la tecnología invade hasta las artesanías, esta familia chihuahuense sigue apostando por el trabajo hecho a mano, pieza por pieza, conservando una tradición que nació hace siglos y que aún ilumina fiestas, posadas y celebraciones en todo Chihuahua.
“Había un señor aquí en el norte, don Chuy, de las ladrilleras, que hacía un jarrito especial para las piñatas, medio cocido, pero falleció y ya su familia no siguió con esa tradición”, recordó.
La ausencia de artesanos dedicados a fabricar estos recipientes provocó que el oficio evolucionara; hoy, las piñatas de barro prácticamente desaparecieron del mercado local debido a su elevado costo y a la dificultad para conseguirlas.
“El jarro normal es caro y el cliente ya no paga ese valor, por eso empezamos a trabajar más el cartón”, explicó.
Actualmente, las piñatas son elaboradas con cartón, cartoncillo y periódico reciclado. Xóchitl detalló que antes era más sencillo conseguir dicho material en editoriales locales, pero con el paso del tiempo las empresas dejaron de vender sobrantes al público.
“Ahora conseguimos mucho en las cartoneras. Incluso usamos propaganda política, todo eso también sirve”, comentó entre risas.
En su taller, cada figura inicia desde cero. Algunas son hechas con moldes de cartón y otras con capas de periódico y engrudo.
Dependiendo del clima, el secado puede tardar horas o varios días.
“Ahorita, con el calor una figura puede secarse de un día para otro, pero en invierno tarda más porque no seca por dentro”, explicó.
Las piñatas tradicionales de estrella aún sobreviven durante la temporada navideña y festivales escolares, pero la demanda actual está dominada por personajes de moda y figuras inspiradas en la cultura pop.
“Las que más piden ahorita son las de de Goku, princesas, dinosaurios, Mickey Mouse, trenes… y muchas figuras más; hay clientes que tienen algunos años comprando piñatas, llegan con nosotros y ya uno sabe cómo las quieren”, dijo.
Incluso existen pedidos de figuras de políticos mexicanos y estadounidenses, elaboradas especialmente para que los asistentes las rompan “a palazos” durante reuniones y celebraciones.
Xóchitl aseguró que la competencia ha crecido enormemente debido a que hoy cualquiera puede fabricar piñatas de cartón desde casa. “Hay muchísima gente haciendo piñatas, algunas muy bonitas y otras no tanto, pero todos buscan un ingreso extra”, señaló.
Sin embargo, afirmó que la tecnología y las nuevas herramientas no han desplazado completamente el trabajo artesanal.
“Hay personas que usan impresiones y mucha tecnología para decorar, cosas muy novedosas, pero el cliente que viene conmigo ya conoce mi trabajo”, expresó.
La artesana considera que el principal reto no es la modernización, sino la saturación del mercado.
“No te quita la venta la tecnología, lo que te quita la venta es que somos muchos”, afirmó.
La historia de las piñatas en Chihuahua refleja también la transformación cultural de México. Aunque la típica estrella de siete picos surgió durante la evangelización de los frailes agustinos como símbolo de los siete pecados capitales, con el paso del tiempo evolucionó hacia figuras infantiles, personajes animados y elementos de la cultura popular.
El origen mismo de la piñata remonta a China, aunque los españoles descubrieron al llegar a México que los pueblos mexicas ya rompían vasijas decoradas en ceremonias dedicadas a sus dioses.
Hoy, siglos después, la tradición continúa viva en pequeños talleres familiares como el de Xóchitl, donde cada pieza sigue elaborándose a mano.
Desde el interior 47 del Mercado Reforma, entre las calles Cuarta y Julián Carrillo, las figuras de cartón 'esperan' convertirse en el centro de alguna fiesta, mientras Xóchitl mantiene vigente un oficio que mezcla historia, creatividad y tradición chihuahuense.
También, quien quiera llevarle un dibujo de una piñata que tengan en mente o comprar cualquiera que ella tenga a la venta, puede llamar al 614-155-80-06 o acudir personalmente.