Chihuahua, Chih.- La Subsecretaría de Movilidad podría frenar el desfile de la Santa Muerte anunciado para este 7 de noviembre en la capital, de existir alguna queja por parte de los vecinos o conductores por el entorpecimiento del tráfico.
Así lo informó el vocero de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal (SSPE), Jorge Armendáriz, quien indicó que por el momento no cuentan con algún oficio que informe sobre la realización de este evento, sin embargo, esto no impediría, de entrada, que el desfile tenga lugar.
En este sentido, el portavoz de la corporación manifestó que hay dos posibles escenarios de no presentarse el documento: que no existan reportes por parte de terceros por obstruir o ralentizar el tráfico en las calles, con lo que dejarían que continúe sin problemas; o bien, que exista una queja, lo que obligarían a la Policía Vial a enviar una unidad para detener la caravana.
Por su parte, el encargado del despacho de la Fiscalía General del Estado (FGE), Gilberto Loya Chávez indicó que mantendrán vigilancia del evento, sin embargo subrayó que serán respetuosos del derecho que tienen todas las personas de expresar sus creencias y manifestarse libremente dentro del marco legal.
De acuerdo con la convocatoria que circula en redes sociales, emitida por la Congregación Santa Muerte Chihuahua 614, el desfile está previsto para este sábado 7 de noviembre; los participantes se reunirán en la calle Ernesto Espinoza #120 de la colonia Villa Nueva, a las 12:00 de la tarde para decorar los vehículos.
Un evento similar ya se celebró el lunes 2 de noviembre en el municipio de Parral, donde decenas de personas partieron de la Puerta del Tiempo a las 4:00 de la tarde y recorrió la avenida Independencia, Mercaderes, Vialidad, hasta llegar al sector de Las Montañas donde realizaron una ofrenda a la “Niña Blanca”.
Mientras que en otros municipios como Cuauhtémoc, donde ayer hubo una danza en la capilla dedicada a esta figura,
Además, el año pasado hubo otro evento similar en la capital, en la que devotos de esta figura recorrieron las calles del centro de la ciudad en carros alegóricos, con la finalidad de agradecer y para pedir protección espiritual a la Santa Muerte.
El tema resulta controvertido para algunas personas debido a su iconografía y a que este culto ha sido ligado a la delincuencia organizada, aunque no nació con los cárteles. La devoción tiene antecedentes en la religiosidad popular y adquirió notoriedad en la Ciudad de México, particularmente en Tepito, donde el altar de Enriqueta Romero, conocida como doña Queta, se abrió al público en 2001.