Chihuahua, Chih.- De iniciar con 138 alumnos de preparatoria en un pequeño inmueble de la calle Kennedy, el Tecnológico de Monterrey, Campus Chihuahua, llega a sus primeros 50 años como una comunidad educativa que busca transformar el estado mediante el talento, la innovación y el liderazgo de sus estudiantes.
Durante la ceremonia conmemorativa de la institución, Juan Pablo Lara, líder de la Federación de Estudiantes del Tecnológico de Monterrey (Fetec), recordó que fue en agosto de 1976 cuando 138 estudiantes de preparatoria comenzaron sus estudios en la calle Kennedy #33.
Detrás de ellos había un grupo de chihuahuenses encabezados por Eloy Vallina y Federico Terrazas, convencidos de que la ciudad merecía una institución de primer nivel y que la educación tiene el poder de cambiar vidas y transformar sociedades.
Posteriormente, se incorporaron las primeras carreras profesionales: Derecho, con 14 alumnos, y Administración Financiera, con 50 estudiantes.
“Hoy nos corresponde honrar ese pasado, a quienes tuvieron la visión y la valentía de construir este Campus. A los profesores que han formado generaciones completas, a los colaboradores, que sin ellos no es posible que esta institución siga creciendo, y a los más de 18 mil egresados que han llevado el nombre del Tecnológico de Monterrey dentro y fuera del estado”, dijo.
El dirigente estudiantil también llamó a mirar hacia los próximos 50 años, al advertir que Chihuahua enfrenta desafíos importantes, entre ellos el cuidado del agua, el desarrollo sostenible y la generación de oportunidades mediante la innovación.
Consideró que estos retos deben asumirse como oportunidades para construir una sociedad más justa, humana y solidaria, y manifestó su confianza en que los universitarios cuentan con la preparación y el compromiso necesarios para contribuir a resolverlos.
“Hoy celebramos 50 años de historia, pero, sobre todo, celebramos los próximos 50 años de grandes posibilidades, porque el pasado nos inspira, el presente nos une y el futuro lo construimos juntos”, concluyó.
Por su parte, Ileana Núñez Santini, egresada de la carrera Ingeniería Industrial, expuso que cuando hablan de honrar el pasado, evoca la visión de Eugenio Garza Sada, quien reconoció a la educación como una fuerza para transformar el país, pero también a los empresarios chihuahuenses que hicieron posible que ese proyecto llegara a la ciudad, entre ellos Eloy Vallina y Federico Terrazas Torres.
Informó que una institución
“El verdadero legado vive en cada persona que ha pasado por sus aulas, en los sueños que ha ayudado a hacer realidad y en lo que somos capaces de hacer por los demás” Ileana Núñez Santini
Egresada de Ingeniería Industrial
no puede construirse únicamente con la visión de sus fundadores, sino todos los días con las personas que le dan vida: maestros y mentores. En este contexto recordó a Antonio Ríos, quien fue un gran impulsor de la innovación en Chihuahua.
“El verdadero legado del Tec no va a estar escrito en piedra. Vive en cada persona que ha pasado por sus aulas, en los sueños que ha ayudado a hacer realidad y en lo que somos capaces de hacer por los demás”, dijo.