Chihuahua.- La rehabilitación posterior a una cirugía derivada de un accidente no debe posponerse por varias semanas o meses bajo la idea de que primero es necesario “dejar descansar” la zona afectada, señaló Andrea Isabel López Padilla, coordinadora del área de Terapia Física en el Gimnasio Adaptado del Instituto Municipal de Prevención y Atención a la Salud (IMPAS).

La licenciada en Fisioterapia explicó que el proceso de recuperación puede comenzar incluso antes de la intervención quirúrgica, mediante una etapa preoperatoria en la que trabajan de acuerdo con las características de la lesión y las indicaciones médicas.

El objetivo, dijo, es preparar al paciente para que después de la operación pueda disminuir las posibles secuelas y repercusiones relacionadas con la lesión. López Padilla indicó que, una vez realizada la cirugía, comienza la etapa postoperatoria, la cual debe desarrollarse siguiendo las instrucciones del médico y tomando en cuenta el periodo de reposo fisiológico que requiera cada procedimiento.

De acuerdo con la coordinadora de Terapia Física del Gimnasio Adaptado, en muchos casos el inicio de la rehabilitación puede darse alrededor de las dos semanas posteriores a la operación, aunque el momento exacto depende del tipo de cirugía y de la valoración del médico tratante.

Incluso, explicó que existen intervenciones en las que el especialista puede autorizar el comienzo de la terapia desde una semana después.

La especialista señaló que no todas las operaciones tienen el mismo proceso de recuperación, por lo que no existe un periodo idéntico para todos los pacientes. Por ello, subrayó que es necesaria la revisión del médico y, cuando corresponde, del ortopedista, quienes determinan cuándo es seguro comenzar con la movilización y las diferentes técnicas de rehabilitación.

Explicó que, de manera general, el periodo de dos a tres semanas después de una cirugía suele ser un momento en el que puede comenzar el proceso de rehabilitación, siempre que las condiciones del paciente y las indicaciones médicas lo permitan.

Advirtió que esperar mucho más tiempo puede complicar posteriormente la recuperación de la movilidad. Detalló que cuando una persona permanece durante periodos prolongados sin movilizarse, los tejidos pueden presentar mayor rigidez y el proceso para recuperar el movimiento puede hacerse más complicado.

Para explicar este fenómeno, la fisioterapeuta utilizó como ejemplo un tarro de miel. Señaló que cuando la miel permanece durante un periodo prolongado sin movimiento puede endurecerse, pero al someterla nuevamente a una temperatura adecuada y comenzar a moverla recupera progresivamente su consistencia. De manera similar, explicó, la terapia busca trabajar los tejidos durante el proceso de recuperación para favorecer la movilidad.

La coordinadora señaló que los pacientes que permanecen durante mucho tiempo sin realizar movilización pueden llegar a terapia con mayor temor a moverse o desplazarse debido al dolor o a la propia experiencia de la lesión. A esta situación la relacionó con lo que en rehabilitación conocen como miedo al movimiento.

Asimismo, explicó que cuando transcurre demasiado tiempo sin movilización puede presentarse un proceso de fibrosis, es decir, una formación excesiva de tejido cicatricial, lo que puede dificultar todavía más el movimiento de la zona afectada.

Según López Padilla, cuando esto ocurre, el paciente puede enfrentar mayores dificultades para recuperar la movilidad y el proceso de rehabilitación puede prolongarse. También pueden mantenerse durante más tiempo molestias relacionadas con dolor y temor a realizar movimientos.

La especialista reiteró que el hecho de que una persona haya sido sometida a una cirugía no significa que deba esperar varios meses para acudir a rehabilitación. Sin embargo, precisó que tampoco debe comenzar ejercicios o movilizaciones por cuenta propia, debido a que cada intervención tiene características diferentes y requiere autorización médica.

Finalmente, López Padilla invitó a la población a acercarse a los servicios de rehabilitación del IMPAS, donde, señaló, cuentan con personal capacitado para atender a los pacientes desde la etapa preoperatoria hasta la postoperatoria. Añadió que el proceso contempla la revisión médica correspondiente para establecer un esquema de recuperación acorde con las condiciones de cada paciente y buscar que la rehabilitación sea realizada de manera segura.