Padres de familia del Colegio Carrusel Magone, en la Junta Auxiliar Ignacio Romero Vargas, en Puebla Capital, Puebla, descubrieron una habitación secreta que presuntamente funcionaba como cuarto de castigos y donde según denuncias de los tutores, se cometieron abusos sexuales contra alumnos.
La Secretaría de Educación Pública estatal suspendió las clases presenciales en el plantel de nivel preescolar y primaria mientras las autoridades ministeriales investigan la operación de este espacio oculto.
Los tutores confirmaron que el acceso a la recámara se realizaba a través del salón de música y que en el patio había otra puerta de ingreso a la vivienda de particulares, un lugar que, reprocharon, la dirección de la escuela siempre describió como una simple bodega.
Tras irrumpir en el inmueble, los padres de familia exigieron el acceso a las habitaciones contiguas bajo la sospecha de irregularidades.
Acusaron que las autoridades escolares intentaron ocultar el sitio al negar que tenían las llaves, aunque finalmente admitieron que personas ajenas habitaban el lugar.
Los tutores recorrieron la vivienda que contaba con cocina y patio, para después confrontar a la directora, Judith Gasparian, por permitir esta situación desde hace al menos cuatro años.
Dentro del sitio localizaron ropa de hombre, objetos personales y una recámara, lo que aumentó el temor de los padres ante posibles agresiones sexuales contra sus hijos.
"Nos decían que eran mentiras de los niños y ahora descubrimos que había un cuarto donde los lastimaban", señaló una de las madres de familia presente en la movilización nocturna frente al colegio.
Varios alumnos refirieron que eran llevados a ese cuarto oscuro donde les colocaban antifaces y recibían maltratos físicos, como golpes y jalones, bajo el argumento de medidas disciplinarias.
Los inconformes acusaron que la directora intentó desaparecer las evidencias al solicitar camiones de mudanza durante la madrugada para retirar las pertenencias del inmueble antes de la llegada de las autoridades.
Existe ya una denuncia formal ante la Fiscalía General del Estado (FGE) por el delito de abuso sexual y daños a un estudiante. Personal de la institución se apersonó para efectuar inspecciones.
La dependencia educativa estatal informó que los estudiantes recibirán clases a distancia para garantizar su seguridad mientras se esclarecen las responsabilidades del personal docente y directivo.