El Embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, advirtió que para que las inversiones extranjeras resulten fructíferas, es necesario garantizar un entorno libre de corrupción.

Durante el evento por la colocación de la primera piedra de la estadounidense Pacífico Mexinol, en Topolobampo, Sinaloa, que buscará consolidarse como la planta más eficiente en la conversión de carbono a gas natural, el diplomático destacó que el proyecto representa una inversión de 3.3 mil millones de dólares.

"Para que esta inversión prospere, el sector privado necesita certeza, seguridad y un entorno libre de corrupción. Sin estas condiciones, las inversiones no avanzan. Cuando existen, las empresas crecen y generan prosperidad para todos", expresó.

"La inversión es como el agua: fluye cuando existen las condiciones adecuadas y desaparece cuando no las hay. Una cosa es clara: la inversión sigue a la certeza y se aleja de la corrupción".

El republicano aseguró que la inversión llega a donde es respetada, protegida y donde puede prosperar.

"Ninguna empresa comprometió recursos donde las reglas no son claras, donde no hay transparencia o donde la rendición de cuentas es opcional", advirtió.

"Si queremos que nuestro futuro compartido sea tan prometedor como puede ser, la corrupción ni la extorsión deben tener cabida".

La corrupción, aseguró, eleva costos, debilita la competencia y erosiona la confianza de la que dependen los mercados.

También la definió como un obstáculo directo para el crecimiento, las condiciones justas, las oportunidades y el éxito a largo plazo de proyectos como este.

Añadió que el T-MEC exige a los gobiernos involucrados (México, Estados Unidos y Canadá) tipificar el soborno y la corrupción como delitos y aplicar códigos de conducta para los funcionarios públicos.

"Es posible que pronto veamos avances importantes en este ámbito", señaló.

Dijo que las Administraciones de Sheinbaum Pardo y su homólogo estadounidense, Donald Trump, se fortalecen con coordinación y diálogo.

"Debemos celebrar esta ceremonia de inicio de obra, pero sin perder de vista una verdad fundamental: América del Norte debe ser una región donde la inversión esté protegida, donde las oportunidades sean reales y donde el futuro se construya con confianza", sostuvo.