Aunque presentó cifras del periodo pasado, el presidente de la Suprema Corte, Hugo Aguilar, acusó que en México se han enquistado la corrupción y la deshonestidad, por lo que -dijo- se requieren tribunales que vigilen a quienes imparten justicia.

"Hemos llegado a establecer a alguien que vigile al vigilante e incluso, todavía más, ponemos a alguien que revise que el vigilante haga su tarea. En México se ha enquistado, de manera lamentable, la corrupción, la deshonestidad, esta actitud muy persistente de llegar a ocupar un cargo y no servir, sino servirse", sostuvo.

Aguilar aseguró que "en el período anterior", el 99 por ciento de demandas que se conocían por el consejo de la judicatura -órgano extinto con la reforma judicial- no se sancionaban.
"Estas actitudes lacerantes de la sociedad también se metieron a nuestro poder, pues", dijo.

Al encabezar la ceremonia de Instalación de la Visitaduría Regional del Órgano de Evaluación del Desempeño Judicial Región Centro - Bajío, en Pachuca, Hidalgo, el presidente de la Corte planteó que sería ideal que se trabajara sin órganos como el Tribunal de Disciplina Judicial (TDJ).

"Si México recompusiera esta actitud, no habría necesidad de instituciones que nos vigilen para hacer nuestra tarea", sostuvo el presidente de la Corte que ayer avaló revocarle la deuda de 5 mil 800 millones de pesos al ISSTE, dirigido por Martí Batres, a partir de un proyecto de su hermana, la ministra Lenia Batres.

Aguilar también minimizó los errores en las formas de la nueva Corte, pues dijo que es más importante que sus decisiones beneficien a la población.

"De nada sirve tener la mejor sentencia que pudiera ganar un premio en redacción, en congruencia interna, en fundamentación y motivación, si esa sentencia no tiene un impacto en la realidad, si no le sirve a la gente que acude a nosotros en busca de justicia", dijo.

Aguilar tomó protesta a Iram Zúñiga Pérez como visitador regional.