En las últimas tres décadas, la población urbana de México se ha casi duplicado, pero se ha desplazado hacia la periferia, lo que ha provocado una disminución de 2.5 millones de habitantes en las zonas centrales de las metrópolis, revela un estudio del Centro para el Futuro de las Ciudades del Tecnológico de Monterrey.

El estudio analizó datos de cuatro rondas censales, de 1990 a 2020, para medir los cambios en la distribución de la densidad poblacional y sus efectos en las distancias al centro urbano en 69 áreas metropolitanas de México. De ellas, 62 registraron pérdida de población en sus centros urbanos en ese periodo.

Las tres principales áreas metropolitanas del país, indican los resultados, registraron disminuciones de su población en sus zonas centrales, al tiempo que aumentaba su superficie urbanizada.

En 1990, señalan, 442,658 personas vivían en un radio de 5 kilómetros del centro de la Ciudad de México,cifra que disminuyó a 394,630 para 2020, en Guadalajara el número cayó de 255,593 a 180,431, y en Monterrey de 158,151 a 121,889.

En tanto, la superficie urbanizada aumentó de 1,853 a 2,265 kilómetros cuadrados en la Ciudad de México, de 595 a 937 en Monterrey y de 388 a 668 en Guadalajara.

Proporcionalmente las ciudades que registraron mayor pérdida de población en sus centros urbanos fueron Piedras Negras, con 55 por ciento; Guaymas, con 51, y Veracruz, con 51.

El estudio evalúa también el "exceso de expansión" de las ciudades, es decir el crecimiento en superficie urbana superior al que habría bastado para acomodar a su población nueva sin perder densidad.

Los primeros lugares en el indicaron correspondieron a Puerto Vallarta, con 79 por ciento; Pachuca, con 73, y Zacatecas, con 61.

"Un modelo urbano expansivo ha empujado el crecimiento hacia afuera: ciudades que se extienden cada vez más lejos, más dispersas y más costosas de mantener", advierte el estudio.

"Y mientras la ciudad se extiende hacia afuera, sus zonas centrales pierden población. Este modelo urbano expansivo está provocando la gran pérdida que México necesita afrontar. Es una tendencia tan costosa como ilógica: la gente se va de donde ya existe infraestructura, empleo, transporte y equipamiento. Hoy tenemos ciudades cada vez más desaprovechadas, con menos habitantes justo donde por décadas hemos realizado las principales inversiones".

Al presentar los resultados, Roberto Ponce, uno de los autores del estudio, remarcó la necesidad de revertir el proceso.

"Si no, nunca vamos a alcanzar, siempre vamos a estar corriendo más lejos llevando servicios, llevando infraestructura cada vez a zonas más distantes. Y teniendo ciudades que crecen así, fragmentadas social y espacialmente", apuntó.
José Antonio Torre, director del Centro para el Futuro de las Ciudades, llamó por su parte a pensar en un nuevo mecanismo de gobierno y de gobernanza del suelo.